Paris Saint Germain 3 – 0 Real Madrid

El Paris Saint Germain necesitó echar mano de un milagro en forma maniobra casi mágica de Neymar para llevarse la victoria el pasado fin de semana ante el modesto Estrasburgo. El cuadro de la capital francesa se mostró incapaz de crear ocasiones claras de peligro y tuvo que esperar a que se sobrepasara el minuto noventa para ver puerta por primera y única vez en el choque. En la primera parte de hoy ante el Real Madrid ha pasado por encima de un conjunto de Zinedine Zidane que apenas ha encontrado argumentos para sacudirse el dominio local en un Parque de los Príncipes que rugía con los suyos.

Despojado de sus estrellas, mucho más estajanovista, con tan solo un francés (Kimpembe) y algunos jugadores de perfil Europa League como Thomas Meunier, la escuadra entrenada por Thomas Tuchel abusó en los primeros cuarenta y cinco minutos de la endeblez defensiva de un Real Madrid en el que Raphaël Varane sigue pensando en el Mundial de Rusia y Eder Militao está todavía verde. Había apostado Zinedine Zidane por un once en el que se encontraban tres de los nuevos fichajes (Mendy, Militao, Eden Hazard) y los "renacidos" James Rodríguez y Gareth Bale.

El PSG abruma en la primera parte

Fueron precisamente colombiano y galés los más activos por parte del Real Madrid en la primera mitad. Mientras James Rodríguez se movía incansable por toda la medular pero no se mostraba demasiado acertado en el pase, Gareth Bale se mostraba como el único arma peligrosa en el ataque del Real Madrid. Pero el gran protagonista de los primeros cuarenta y cinco minutos fue otro. Precisamente un exfutbolsita merengue.

A los 13 minutos Ángel Di María culminaba una combinación entre Mauro Icardi y Juan Bernat para poner al Paris Saint Germain por delante en el marcador (1-0). El argentino dibujaba su habitual corazón con las dos manos mientras Thibaut Courtois recibía su tanto habitual. Y es que ver como el belga acaba imbatido en un choque se convierte en un ejercicio cada vez más complicado. A los 33 minutos era nuevamente Ángel Di María el que veía puerta y multiplicaba por dos la ventaja. Gareth Bale marcaba un auténtico golazo un minuto después pero el árbitro lo anulaba debido a un contacto del esférico con el brazo derecho del ex del Tottenham.

Una ventaja irremontable

Pese a que todo hacía indicar lo contrario, parece que las ausencias de Kylian Mbappé, Neymar y Edinson Cavani resultaron positivas para un Paris Saint Germain mucho más ordenado y equilibrado. Idrissa Gueye emergía como un gigante en la medular y Marco Verratti y Pablo Sarabia combinaban con calidad para hacerse con el centro del campo. De este modo, el Real Madrid debía dar un paso al frente en la segunda mitad si quería llevarse algo positivo de la capital francesa.

Intentó dar un paso al frente el Real Madrid en los segundos cuarenta y cinco minutos. Sin embargo, el conjunto de Zinedine Zidane adolecía de fe. El entrenador francés decía dar entrada a Lucas Vázquez, Luka Jovic y Vinicius. Sin embargo, las ocasiones no terminaban de concretarse. Y cuando se veía puerta (Karim Benzema, minuto 77), eran anuladas.

Ya en las postrimerías del choque Thomas Meunier se encargaba de hacer todavía más grande la herida del Real Madrid anotando el tercero al culminar una buena jugada de combinación con Juan Bernat (0-3). Era el minuto 93 y cuando el árbitro había pitado el final del choque Keylor Navas no había tocado el balón con las manos. No cabe duda que la escuadra entrenada por Zinedine Zidane deberá mejorar notablemente sus prestaciones en las próximas semanas si quiere encontrarse en disposición de luchar por títulos y no repetir una temporada como la pasada.