Galatasaray 0 - 1 Real Madrid

¡Ojala poder vivir en una casa tan grande como el espacio que dejan los dos centrales del Galatasaray! Auténtica final a la que se enfrentaba hoy el Real Madrid en tierras otomana. Despojado de la primera plaza Liga después de la sorprendente derrota ante el Real Mallorca el conjunto de Chamartín regresaba a la Liga de Campeones en una situación complicada. Lo hacía después de sumar únicamente un punto en los dos primeros partidos de grupo y la consecuente necesidad de sumar algo en tierras turcas.

Y lo cierto es que el Galatasaray ha hecho todo lo posible para que esto sucediera. La inoperancia mostrada por los de Estambul ha sido un factor determinante para que la escuadra de los de Zinedine Zidane se hayan llevado una importante victoria que les vuelve a situar en la carrera por la clasificación para los octavos de final como segundo de grupo tras el hasta la fecha intratable líder de grupo Paris Saint Germiain.

Con un once en el que destacaban varios exfutbolistas (de la Liga) como Mariano, Steven N’Zonzi, Florin Andone o Ryan Babel, junto a otros exfutbolistas (en general) como Nagamoto, Belhanda y Ryan Babel, las esperanzas de los locales duraron apenas tres minutos. Fueron apenas 180 segundos en los que Thibaut Courtois sacó de claras ocasiones de un Florin Adone que en un primer momento vio como el horror vacui se apoderaba de él cuando estaba solo frente al portero y más tarde se adelantaba a la defensa blanca pero era incapaz de adelantar a los suyos debido a la estirada del ex del Chelsea. Y es que el guardameta belga ha protagonizado hoy su partido más determinante desde que aterrizó en el Santiago Bernabéu en verano de 2018.

La gran noche de Thibaut Courtois

El Real Madrid tenía el control del choque ante un equipo demasiado largo y que se partía en defensa. Los centrocampistas visitantes caminaban por la medular como si fuera el salón de su casa y tenían tiempo para pensar, avanzar, levantar la cabeza y pasar líneas. Toni Kroos vivía cómodo jugando a su velocidad habitual mientras Fede Valverde devoraba el campo. Comenzaba en la presión alta y quitaba trabajo a un Casemiro que no se veía obligado a achicar balones. Eden Hazard lo intentaba desde la banda izquierda con insistencia pero todavía está lejos de la velocidad a la que nos tenía acostumbrados a excepción de aquella nefasta temporada 2015-2016 en la que ni José Mourinho ni Guus Hiddink lograron sacar nada de él y los de Londres acabaron décimos en la tabla de Premier League. Fue precisamente de la falta de confianza del belga de la que nació el primer gol del Real Madrid, pues en un balón dentro del área que habitualmente se hubiera jugado él prefirió enviarlo a la frontal del área para que Toni Kroos lo colocará dentro de la portería rival (0-1).

Era el minuto 17 y apenas un punto y seguido en el dominio que ejercían los visitantes. Sin embargo, las ocasiones no terminaban de ser claras. La mejor en la primera mitad fue la que tuvo en sus botas Karim Benzema en el minuto 39 con una volea desde la frontal que acababa por encima del larguero. Poco cambió la tendencia en la segunda mitad. El Galatasaray se tambaleaba como un luchador fondón de la UFC que no sabe de dónde le venían los golpes y parece a punto de rendirse. El Real Madrid acumulaba oportunidades que no terminaba de cristalizar. Karim Benzema no confiaba en su velocidad en el minuto 52 y acababa tirando a las manos de Muslera mientras Eden Hazard estrellaba un trallazo en el larguero en el 64 después de deshacerse del portero charrúa. En el 74 Karim Benzema disfrutaba de una nueva oportunidad pero se topaba nuevamente con el guardameta logal.

Dejó el choque de hoy en Turquía otro par de buenas noticias para el Real Madrid. La primera, la consolidación de Fede Valverde como pieza para una medular en la que debería ser indiscutible. Activo, físicamente superior y con un hambre que no se extiende a gran parte de sus compañeros, el charrúa debe ser uno de los grandes pilares sobre los que se deben asentar los cimientos del Real Madrid. El segundo es el brasileño Rodrygo, de inicio hoy en la derecha y que pese a no estar en su posición ideal ha estado muy incisivo y valiente. Dinámico y con facilidad para encarar, el canarinho deja muy buenas impresiones cada vez que está sobre el césped. Resta ahora que ambas piezas disfruten de continuidad en lo que viene.

El Galatasaray dejaba cada vez más huecos en defensa pero la ventaja continuaba sin ampliarse cuando el choque alcanzaba el cuarto de hora final. Y ahí estaba el peligro. Sobre todo a la vista de las carencias defensivas que han venido evidenciando los de Zinedine Zidane a lo largo de toda la temporada. Con poco más que ganas, ímpetu y centros al área el Galatasaray generó algunas ocasiones de riesgo que generaron cierto temor. Sin embargo, el Real Madrid tiro de oficio para meterse los tres puntos en la maleta del viaje de vuelta a la capital de España. Una nueva victoria ante los turcos en la cuarta jornada el próximo 6 de noviembre puede ser clave para que los blancos encaucen definitivamente la clasificación.