Encuentro clave el que afrontaba el Sevilla ante el Maribor. El cuadro andaluz, con la clasificación para los octavos de final prácticamente cerrada después de su sensacional remontada de hace dos semanas ante el Liverpool, debía confirmar los buenos augurios con un resultado favorable en Eslovenia. Y es que los del hoy ausente Eduardo Berizzo también miraban con un ojo lo que ocurriera en Liverpool dada la posibilidad de acceder a la siguiente fase como líder de grupo.

Uno de los puntos favorables con los que arrancaba el choque para los andaluces era la imposibilidad del Maribor de alcanzar la tercera plaza de grupo y disputar la Europa League. Así, la motivación y necesidad de puntos se encontraba en un Sevilla que comienza a mejorar en sus prestaciones después de un comienzo de curso en el que encontró dificultades. Quinto en Liga con los mismos puntos que el Real Madrid y en los octavos de final de Copa del Rey, el Sevilla quería seguir estirando su buena racha también en la máxima competición europea.

Sin embargo, y pese a la aparente superioridad con la que nacía el encuentro, el Sevilla no tomaba el pulso al juego. Más pendiente de lo que ocurría en Inglaterra que de su propio encuentro, los visitantes veían como el Maribor se adelantaba cuando apenas habían transcurrido 9 minutos de juego. La cosa se complicaba en Eslovenia mientras los del Sánchez Pizjuán encontraban en Liverpool a su mejor aliado. Y es que con apenas 18 minutos de juego la escuadra de Jürgen Klopp dejaba encarrilado su encuentro ante el Spartak de Moscú y, además de confirmarse como primero de grupo, dejaba la segunda en manos del Sevilla independientemente de lo que ocurriera ante el Maribor.

Absolutamente inoperante en la primera mitad, la mejor noticia para la escuadra sevillista al descanso era la mínima ventaja local y la exhibición del brasileño Philippe Coutinho en Inglaterra. De este modo, y con la única incógnita de conocer cuál sería el resultado final del choque mientras el Liverpool goleaba sin ningún tipo de miramiento al Spartak de Moscú (7-0), el brasileño Ganso ponía el empate en el minuto 75. Más allá de la imagen que ha dejado hoy en Eslovenia, no cabe duda que el Sevilla deberá mejorar sus prestaciones si quiere seguir avanzando en la máxima competición continental y mejorar su resultado del pasado curso.