Tras el varapalo que supuso caer ante el Ajax de Ámsterdam en la segunda jornada (0-3), el Valencia saltó al césped del Stade Pierre-Mauroy con la firme intención de obtener un triunfo reparador. Aunque su puesta en escena fue bastante decente y se tradujo en un par de ocasiones de cierto peligro, lo cierto es que el equipo che fue perdiendo fuelle con el paso de los minutos y acabó casi pidiendo a gritos que el colegiado señalase el tiempo de descanso.

En defensa de los valencianistas conviene resaltar que su rival, el Lille, realizó un notable trabajo a lo largo de estos primeros 45 minutos. Los de Christophe Galtier presionaron con firmeza y se preocuparon por aislar a Dani Parejo, el gran motor del cuadro español. Gracias a ello, recuperaron multitud de balones en campo rival y encontraron un atajo para alcanzar el área defendida por Jasper Cillessenn.

Afortunadamente para el Valencia, el meta holandés mantuvo la solidez que viene exhibiendo desde que arrancó el curso y solventó todo el trabajo que estuvo a su alcance. Además, en la única acción que resultó imparable, el larguero le echó una mano y repelió un duro disparo de Yusuf Yazici (minuto 41). El joven centrocampista turco fue, de largo, el mejor futbolista sobre el césped en este periodo.

El Valencia se adelanta, pero no logra mantener la ventaja

Consciente de que su equipo necesitaba algo más de mordiente, Albert Celades reaccionó tras el paso por los vestuarios metiendo en cancha a Carlos Soler en lugar de Geoffrey Kondogbia. De esta forma, Francis Coquelin abandonó el costado derecho de la medular y ocupó un lugar mucho más natural para él al lado de Dani Parejo. Además, por su capacidad para asociarse con más naturalidad, el canterano, propició de inmediato una mejora en la circulación de balón por ese flanco.

Eso sí, para ser justos conviene reconocer que, pese a la mejoría que propiciaron esos ajustes, fue el Lille quien siguió llevando el peso del partido y quien continuó acumulando las mejores oportunidades. De hecho, es factible que con algún delantero con más puntería que el nigeriano Victor Osimhen y los franceses Jonathan Ikone y Loïc Remy, los galos hubiesen encontrado mucho antes la fórmula para batir al, por otra parte, entonadísimo Cillessen.

A diferencia de los locales, los visitantes no encontraron tantos problemas para dar con el gol. Es más, en casi su única acción de verdadero peligro del segundo acto, una rápida combinación entre Maxi Gómez, Kevin Gameiro y Denis Cheryshev permitió a este último empujar el balón al fondo de la red y subir al marcador un tanto que por momentos llegó a parecer definitivo (minuto 62). Sin embargo, ya con el choque caminando por encima del 94 y, en su enésima llegada, el Lille encontró el premio a su insistencia y acabó empatando el choque merced a un disparo cercano de Ikoné. Por cierto, para ese minuto, ya hacía 10 que los de la valencianistas jugaban con un hombre menos por expulsión de un Mouctar Diakhaby que se despistó más de la cuenta en la fase final del duelo.

Tras este empate, el Valencia se mantiene en el tercer lugar de la tabla, a dos puntos de distancia de los dos equipos que, con seis puntos, comandan ahora mismo el Grupo H (Ajax y Chelsea). Dentro de 15 días, de nuevo ante el Lille, pero esta vez en Mestalla, los che estarán ya sí obligados a conseguir una victoria para poder seguir soñando con los octavos de final.