Chelsea 0 - 1 Valencia CF

El Valencia CF afrontaba su debut en la Champions en una plaza siempre complicada como es el caso de Stamford Bridge, que regresaba a la máxima competición de clubes a nivel continental tras la conquista de la Europa League. Los pupilos de Frank Lampard se hicieron completamente con el control del encuentro a lo largo del primer acto, especialmente durante la media hora inicial de juego. No obstante, los blanquinegros fueron capaces de aguantar sin sufrir demasiados sobresaltos.

Tammy Abraham, el pichichi de la Premier League, tuvo una ocasión manifiesta de gol tras recibir un gran envío de César Azpilicueta. Poco después, Marcos Alonso puso a prueba a un Jasper Cillessen que estuvo imperial durante todo el encuentro. Francis Coquelin vería la cartulina amarilla por una dura entrada (fortuita, eso sí) sobre Mason Mount, quien tuvo que ser reemplazado por Pedro Rodríguez al alcanzar el cuarto de hora de partido.

La primera aproximación del cuadro che llegaría por medio de Dani Parejo, cuyo envío no pudo ser rematado correctamente por José Luis Gayà, aunque el lateral zurdo se encontraba en posición antirreglamentaria. Comenzaría a soltarse el plantel encabezado por Albert Celades, si bien es cierto que el pase filtrado en profundidad por Coquelin no llegó a buen puerto por ser un tanto impreciso. La réplica correría a cargo de Abraham, aunque su testarazo se marchó bastante desviado.

Fikayo Tomori se vio en la obligación de intervenir cuando Kevin Gameiro se internaba en el área de Kepa Arrizabalaga, aunque el ariete francés estuvo muy lento y poco certero a lo largo de la cita europea en Londres. De hecho, de manera totalmente involuntaria, repelería un disparo de Rodrigo Moreno que podía haber inquietado a Kepa, sobre todo porque no pudo visualizar el golpeo del hispano-brasileño al estar obstaculizado por un zaguero.

Las últimas acciones de la primera mitad serían favorables para el Chelsea, en concreto para Willian. En una de ellas, no pudo asociarse con Azpilicueta. A continuación, el brasileño fue incapaz de disparar entre palos después de una exquisita asistencia en largo de Mateo Kovačić. Por último, se encontraría con un muro llamado Cillessen, que realizó una intervención de mucho mérito.

Tras la reanudación, el Chelsea seguía volcado, tal y como finalizó el primer acto. Abraham no pudo conectar un gran saque de esquina colgado por Willian, mientras que el posterior chut del carioca fue despejado por Parejo. Gameiro lo intentaría minutos más tarde, aunque su lanzamiento se marchó por encima del travesaño de la meta de los locales. Rodrigo volvería a demostrar el talento que atesora con el cuero en sus botas, pero Gayà no intuyó el pase de su compañero.

Cillessen volvería a ser decisivo con una mano abajo después del chut de libre directo de Marcos Alonso, quien evidenció el magnífico golpeo que posee con su pierna zurdo. No obstante, sería el Valencia el que rompería la paridad en el luminoso en el tramo decisivo del choque. Una falta colgada por Parejo fue a parar a las botas de Rodrigo, quien, pese a disparar de forma un tanto mordida, superó a Kepa para perforar el fondo de la red de su portería (0 - 1).

El Chelsea gozaría de una ocasión inmejorable para devolver la igualdad al electrónico en la capital de Inglaterra. El colegiado, a través de la consulta con el VAR, consideró que la mano de Daniel Wass ocupaba un espacio que no era natural, por lo que decretó la pena máxima. Bajo mi humilde opinión, fue involuntaria. De todos modos, en esta ocasión se iba a cumplir la ley no escrita de penalti que no es, penalti que se falla. Ross Barkley, previa discusión con Willian, fue el encargado de ejecutar el lanzamiento desde los 11 metros, pero su chut se marchó por encima del travesaño tras rozarlo ligeramente.