Enner Remberto Valencia. 18 goles en la liga mexicana con el Pachuca y tres ya con la Selección de Ecuador en el Mundial. Los dos últimos vitales. Sumados ante Honduras en un partido a cara de perro, en un choque en el que ambas escuadras sabían que no había margen para el error y que ni siquiera un empate podía ser suficiente para soñar con los octavos.

El doblete del ariete ecuatoriano adquiere aún más relevancia si tenemos en cuenta que fue la H quien se puso por delante en el marcador. Carlo Costly cazó un envío en profundidad y con un disparo seco coló el balón en el fondo de las mallas. Corría el minuto 30 y apenas tres después apareció el bullicioso punta para enjugar la ventaja y empujar a la red un tiro de Paredes que venía mordido y que estaba destinado a chocar contra las vallas publicitarias.

No hubo mucho juego tras los goles. Intensidad toda la que quieran y un poquito más. Fútbol intenso y visceral. Un canto a la necesidad de marcar un gol para sobrevivir. Y éste llegó tras el descanso, cuando Enner, otra vez, cabeceó a la red un saque de falta botado por Ayoví desde la izquierda.

Honduras apretó y apretó hasta el último minuto. Su dos mediocentros, Clarós y Garrido recorrieron kilómetros hasta caer extenuados, Costly se peleó hasta con su sombra y Figueroa trató de poner en práctica lo mucho que ha aprendido en la Premier League. No fue suficiente. Ecuador, que tal vez tiene un puntito más de fútbol, se quedó con el triunfo y con la opción de colarse en los octavos. A la H sólo le salvan las matemáticas. Tendría que ganar a Suiza, esperar la derrota ecuatoriana ante Francia y mejorar unos registros goleadores que ahora marcan un duro -4.

Así jugó Honduras:

Así jugó Ecuador: