Francia lo tenía en la mano (solamente una derrota por 4-0 ponía en peligro su pase), y la única emoción que presentaba el partido para el campeón de 1998 era la de certificar su pase como primer clasificado de Grupo E. Aunque no era así para Ecuador, que llegaba con los mismos puntos que Suiza y la posibilidad de alcanzar la siguiente ronda del torneo. Finalmente los sudamericanos no pudieron lograrlo, ya que la selección de Didier Deschamps fue siempre una montaña demasiado elevada para escalar. Por si fuera poco, las noticias que llegaban desde Manaos no eran precisamente buenas para sus intereses.

A Francia le valía el empate para pasar como primera de grupo y por ese motivo Didier Deschamps salió hoy con varios cambios con respecto a los dos anteriores encuentros. El seleccionador galo pensaba en el cruce de octavos de final y reservó de inicio a jugadores como Valbuena, Giroud o Cabaye. Así que el conjunto francés controló el partido tranquilamente en la primera mitad ante una Ecuador que apenas le dio sustos. Griezmann, Sissoko y Benzema lo intentaron desde lejos; mientras que Paul Pogba fue el que más cerca estuvo de desnivelar el marcador con un buen cabezazo. Mientras tanto los americanos no daban la sensación de tener la consistencia en su juego suficiente como para ganar el partido. Ecuador no se creía que pudiera vencer.

De hecho en la segunda parte la tónica del partido fue la misma, ya que ninguna de las dos escuadras logró inaugurar el marcador, que finalmente fue de 0-0. Los bleus jugaron al ralentí y Ecuador mostró bastante impotencia ante el equipo europeo, al que creó varias ocasiones pero no llegaron a dominar el encuentro como exigía su situación en el grupo. Al poco de comenzar el segundo acto (49’) Antonio Valencia fue expulsado y parecía que esto podía marcar el signo del encuentro, pero no fue así, quizá porque Francia no necesitaba hurgar en la herida. Dio la sensación de jugar a medio gas durante todo el choque, pero al mismo tiempo esto afianza la sensación de que los galos presentan una firme candidatura al título porque han sido uno de los bloques más sólidos en la primera fase, y eso que llegaron tras una agónica repesca ante Ucrania. Para terminar con Ecuador, no podemos dejar de destacar el gran Mundial de Enner Valencia, el mejor de su equipo en todos los duelos.

Xherdan Shaqiri mete a Suiza en octavos

Suiza acompaña a Francia y por primera vez en este Mundial los europeos pueden presumir de ganar a los americanos en un Grupo de la primera fase. Los helvéticos recibieron el pasado viernes un serio correctivo, quizá más de lo que merecieron, pero hoy el partido se les puso pronto de cara. Mientras tanto Honduras confirmaba por qué era el rival más débil de este grupo y finalmente los centroamericanos se van sin ningún punto. Ahora los suizos tendrán en Argentina un duro oponente el próximo martes.

Xherdan Shaqiri se puso pronto el traje de faena. En el minuto 6 el genio del Bayern Múnich se sacó de las botas un golazo en el que mostró sus mejores cualidades: velocidad, capacidad de desequilibrio y un potente y preciso disparo con el que batió a Honduras. Uno de los mejores goles en lo que llevamos de Mundial. El tanto dio tranquilidad al combinado helvético, que en los siguientes minutos se dedicó a esperar a los americanos y buscar sus espacios a la espalda. De hecho el segundo tanto llegó en una contra, perfectamente culminada por el futbolista del Bayern Múnich, el mejor de su equipo.

Siguió Suiza jugando de la misma manera, esperando atrás y aprovechando que Honduras no tiene la misma calidad que Francia arriba. De hecho este fue el gran motivo por el que los helvéticos acabaron con su portería a cero, ya que su zaga se está mostrando muy débil en este campeonato. Quizá por eso actuaron así en la segunda parte, intentando dejar pocos espacios y salir rápido a la contra. Jugaron con fuego porque un gol de Ecuador les hubiera dejado fuera. Hasta que en el minuto 71 el genio del Bayern Múnich, Shaqiri, completó su festival a pase una vez más de Drimic, su gran socio esta noche, y dio tranquilidad a los suyos. Ahora hacían falta dos goles para que fueran eliminados y esto no sucedió.