Mañana ante Uruguay tendrá Rusia su primera prueba de fuego en este Mundial que se celebra en su país, pues por primera vez tendrán los anfitriones delante a uno de los grandes combinados nacionales que lucharán por el título. Y es que Arabia Saudí demostró en la inauguración un nivel bajo, mientras Egipto acusó su falta de experiencia y la delicada situación física de Mohamed Salah.

Será por tanto un buen termómetro para ver también a los que deben ser (solo uno de ellos) rival de España en la siguiente ronda, si la Roja logra el pase sacando al menos un empate ante Marruecos. Pero también para ver de nuevo a un jugador que está enamorando al planeta fútbol desde el primer día.

Aleksandr Golovin , centrocampista de 22 años del CSKA de Moscú, se ha destapado como uno de los mejores jugadores de su selección. Habilidoso, con gran técnica, con criterio para saber jugar el balón y con un excelente golpeo del mismo, este mediocentro ha cautivado a quienes han visto los partidos de la anfitriona.

Llamado a ser un jugador importante en un gran club de Europa, ya lo hemos visto en las agendas de clubes como Mónaco, Juventus de Turín o Chelsea. Un jugador sumamente interesante con gran capacidad de mejora y crecimiento, que ha demostrado que la presión no le afecta.