Un futbolista totalmente diferente parece ser el Paul Pogba que estamos viendo en Rusia al de las dos últimas temporadas en la Premier League, donde nunca ha alcanzado su plenitud como jugador del Manchester United. Didier Deschamps parece haber tocado la tecla con el francés, ubicándole en el lugar predilecto para que este pueda volcar todas sus virtudes en el terreno de juego. Acompañando por N’Golo Kanté y Matuidi, este parece encontrar la comodidad necesaria para ir de un lado a otro del centro del campo y ser la pieza angular para desarrollar el juego del equipo.

Eso sí, el propio jugador no oculta ser consciente de las numerosas críticas que se vertieron sobre él y las dudas que despertaba tras una temporada de dudoso rendimiento bajo las órdenes de José Mourinho y que le hizo llegar a la cita con mucha incertidumbre al respecto: «Los críticos pueden criticarme pero lo único que no pueden criticar es el amor al fútbol que tengo en mi corazón y siempre lo tendré y aunque oigo cosas buenas o malas, seguiré luchando por mi amor».

Además, este habló sobre su mejor posicionamiento sobre el centro del campo, donde reconoce recibir ayudas constantes de sus compañeros: «Te haces más viejo con la edad, es un placer defender, hacerlo juntos. Hemos encontrado ese equilibrio con todos, yo con Kanté, con Matuidi... Todos nos llevamos bien. Si corremos, atacamos y defendemos juntos somos más fuertes [...] Antoine es un atacante, defiende, me dice dónde ponerme, me habla sobre de mi posición. Tienes que pasar por él. Si soy grande, es gracias al entrenador y al grupo. Estoy madurando [...] Si puedo ayudar a los jugadores un poco más jóvenes o con menos experiencia, dar consejos o alentar, lo hago. Es para el grupo, siempre para el grupo».

A pesar de que en su desempeño sobre el campo está destacando especialmente por la producción ofensiva, este admite que ahora abarca mayor terreno en defensa: «Yo hago mi papel de mediocampista, y hay menos parte ofensiva. Defiendo, hago mi parte. Hoy me juzgan más por esto. En cualquier caso, cuando ganas, es otra cosa».

En frente espera Croacia

El próximo reto no es otro que el intento de levantar la segunda Copa del Mundo para Francia, algo para lo que llevan el cartel de favoritos: «No pensamos en si somos favoritos. Los croatas perdían contra Inglaterra y no se rindieron, jugaron 90 minutos más que nosotros por sus tres prórrogas, pero querrán demostrar que quieren ganar. Recordamos las críticas que recibimos al comienzo del Mundial para motivarnos».

No obstante, Pogba no oculta su deseo de alzarse con el título: «No vamos a afrontar esta final como la de la Eurocopa de 2016... Conozco el sabor de la derrota y es muy amarga. Hemos llegado demasiado lejos como para dejarlo escapar ahora. Recuerdo las vacaciones después de la derrota de la Eurocopa 2016 no fueron buenas... No quiero revivir eso. ¡Queremos regresar con una sonrisa y hacer que Francia se contagie de ella». ¿Conseguirá el francés su objetivo?