Si en algo se ha esforzado Gernot Rohr, seleccionador de Nigeria, es en dotar a la escuadra africana de esa disciplina táctica que tanto ha echado en falta en otras citas mundialistas. Aunque la tarea no ha sido sencilla, lo cierto es el que preparador alemán ha logrado que las águilas verdes sean capaces de mantener un orden sobre el terreno de juego y de moverse con criterios más lógico. Eso sí, este evidente avance también ha propiciado que el equipo pierda la frescura y la capacidad de sorpresa que, en ocasiones, provocaba su ya famosa anarquía.

Croacia, que tal vez no se esperaba tanto orden, tardó en meterse en el partido. Luka Modric e Ivan Rakitic se sentían demasiado vigilados y el balón no terminaba de llegar con claridad hasta las zonas de ataque. De hecho, el tanto que sirvió para abrir el partido, llegó en un córner que peinó Ante Rebic, cabeceó en plancha Mario Mandzukic y acabó colándose en propia puerta con un intento fallido de despeje Oghenekaro Etebo (minuto 31). El gol premiaba la mayor insistencia croata, pero no terminaba de aclarar el panorama de un partido mucho más táctico y espeso de lo esperado.

Nigeria se suelta al ritmo de Moses, pero no termina de dar con la tecla

Aunque pueda parecer una contradicción, Nigeria tuvo que aflojar el corsé táctico que le ha impuesto su técnico para dar sensación de peligro. El extremo diestro Victor Moses, que en el combinado nacional puede olvidarse de las obligaciones defensivas que sí tiene en el Chelsea, donde actúa como carrilero, tomó las riendas ofensivas y tiró de los suyos durante el segundo acto. No es que el peligro generado fuese mayúsculo, pero al menos su ímpetu evito que Croacia se sintiera cómoda con el marcador a favor.

Por desgracia para los nigerianos, sus esperanzas se desvanecieron a falta de 20 minutos para el final. William Troost-Ekong se excedió en su intento por evitar un remate de Mario Mandzukic y el colegiado castigó su agarrón con un penalti que transformó con maestría Luka Modric. El gol, además de para matar el partido en favor de Croacia, también sirvió para evidenciar que a Nigeria le hace falta algo más que sentido táctico para ser ese equipo competitivo que se intuye algún día puede llegar a ser.

MVP | Luka Modric impone su criterio

En su ya larga carrera como profesional, el centrocampista del Real Madrid ha firmado partidos mucho más completos que el jugado ante Nigeria. En cualquier caso, por su capacidad para dar pie a las mejores acciones ofensivas de su equipo, su inteligencia para leer el partido y su habilidad para transformar el penalti que garantizó la victoria de Croacia, el de Zadar se merece el calificativo de jugador más destacado del choque.