¿Rusia o Coca-Cola? El árbitro argentino Néstor Fabián Pitana preguntaba a los capitanes de Francia y Croacia en el sorteo de campo. El colegiado comenzaba a captar la atención de las cámaras y algunos comenzaban a barruntar que sería uno de los grandes protagonistas del choque. Y estaban en lo cierto. Era el comienzo de una apasionante final de la Copa del Mundo.

Partía Francia como favorita después de la solvencia que ha demostrado durante todo el torno, la solidez tanto de su defensa como de su centro del campo, la magia de Kylian Mbappé y la jerarquía de un Antoine Griezmann que no ha dudado en llevar el peso del equipo a la espalda. En frente, una de las grandes revelaciones de este campeonato. Ejemplo de supervivencia, la selección de Croacia alcanzaba la final después de haber disputado tres prórrogas y dos tandas de penaltis para alcanzar este hito. De este modo, los galos se presentaban como claros favoritos para alzarse con un título con el que ya se alzó en 1998.

Sin embargo, los balcánicos no estaban dispuestos a ser invitados de excepción de la fiesta francesa. Tras unos primeros minutos de tanteo en el que ambas selecciones estaban más pendientes de neutralizar las cualidades rivales que de mostrar las propias, Croacia se iba haciendo poco a poco con el choque y el balón pasaba mucho más tiempo en el campo francés. Pero cuando el campo comenzaba a inclinarse peligrosamente en su contra, el equipo de Didier Deschamps sacó el máximo provecho de una de sus grandes armas, el balón parado. Una falta dudosa sobre Antoine Griezmann era colgada por el hasta ese instante desaparecido futbolista del Atlético de Madrid y Mario Mandzukic la introducía en su propia portería. Especialista en aparecer en los grandes momento, el ariete croata no atinaba a despejar y ponía el 1-0 para Francia. Era el minuto 18 y Francia comenzaba a soñar.

Lejos de dejarse noquear por el golpe, Croacia siguió insistiendo sobre la portería de Hugo Lloris hasta que la justicia compareció. Hubo que esperar hasta el minuto 29 para que Ivan Perisic se sacara un impresionante zurdazo de la manga para alojar el empate a uno. El partido volvía a comenzar y quedaba una hora por delante… hasta que Francia volvía a aprovechar a la perfección un balón parado. Griezmann botaba un córner que tras un remate de Blaise Matuidi tocaba en la mano de Perisic. Después de la aparición del VAR, una larga deliberación y tres minutos viendo imágenes Pitana decretaba penalti. Antoine Griezmann no fallaba desde el punto fatídico y volvía a poner en ventaja a los suyos (1-1) en el minuto 39. No hubo tiempo para más antes del descanso.

Una segunda parte vibrante

Molestos con lo que había pasado en la primera parte, los jugadores reclamaron al equipo arbitral las dos opciones más controvertidas de la primera mitad antes de saltar al césped en la reanudación. Una vez en en el terreno de juego, el equipo balcánico dejaba a las claras sus planes en el 47 con un tiro de Rebic que era despejado a córner por Hugo Lloris. Según iban pasando los minutos los centrocampistas de Croacia empequeñecían a Paul Pogba, Blaise Matuidi y N’Golo Kanté y el juego era monopolio del los ajedrezados. Francia se limitaba a intentar aprovechar la velocidad de un Mbappé que apenas participaba en el juego.

Y fue precisamente con una jugada del joven fenómeno del Paris Saint Germain como Francia sentenció el partido. El atacante supo sacar partido de su velocidad para desbordar en la banda derecha. Su centro, después de un par de rebotes, acabó en los pies de un Paul Pogba que marcaba el 3-1 tras recoger un rechace a su propio disparo. Todavía restaban 30 minutos, pero Francia ya había comprado todas las papeletas para convertirse en campeona del Mundo. Y por si había alguna duda, Kylian Mbappé todavía tenía una bala en la recámara. La nueva estrella de modase sacaba un excepcional golpeo desde fuera del área en el minuto 65 para ampliar la ventaja en el marcador y ponerse con 4-1.

Hugo Lloris se empeñaba en poner un poco de emoción al choque cuando en el 68 regalaba un balón a Mario Mandzukic que el delantero no desaprovechaba e introducía el balón en la portería (4-2). Sin embargo, las últimas acometidas croatas no causaron demasiados problemas a una ordenada defensa que no dejó el más mínimo espacio para la ilusión rival. ¡Francia es campeona del mundo!

MVP | Antoine Griezmann y Kylian Mbappé, una delantera para soñar

Dejando a un lado el oficio de un Olivier Giroud completamente irrelevante en ataque pero incansable en el esfuerzo y bueno para bajar los balones lanzados desde la defensa, Antoine Griezmann y Kylian Mbappé son dos factores diferenciales en esta selección de Francia. El jugador del Atlético de Madrid, que generó la falta que el mismo colgó en el primer tanto, y fue el encargado de marcar desde el punto de penalti el 2-1, ha demostrado una tremenda personalidad. Pese a partir desde la izquierda, el futbolista galo ha sabido leer perfectamente los partidos retrasando su posición para crear juego cuando ha sido necesario.

¿Y qué decir en lo que respecta a Kylian Mbappé? Vertiginoso con y sin pelota, desequilibrante en el uno contra a uno y con una gran personalidad pese a su edad, el del Paris Saint Germain ha sido una de los grandes sensaciones de este campeonato cuando todavía no ha alcanzado dos temporadas completas en la elite.