Encuentro más apacible sobre la pizarra que sobre el terreno de juego. Lo que parecía un partido en el que ambas selecciones tenían la oportunidad de tenderse la mano, favoreciendo un resultado que situaba a ambas en la siguiente ronda, esto solo se vio reflejado en el respeto que las dos se tenían y que solo tuvo verdadera repercusión en el marcador reflejado al final (0-0).

La tarde comenzó con un guion sencillo. Francia tenía el balón y Dinamarca, con un activo Braithwaite, ponía las ocasiones de peligro y se dejaba caer con mayor intención cerca del área rival, aunque la primera aparición bajo palos corrió a cargo de Kasper Schmeichel, quien tuvo que esmerarse al cuarto de hora para desviar un disparo de Giroud. Los galos comenzaban a dar muestras de querer acaparar el protagonismo también en el área y hasta en dos ocasiones Ousmane Dembélé, y una Antoine Griezmann, probaron fortuna desde lejos sobre la portería de Dinamarca, aunque sin hallar fortuna en el intento. La más clara de la primera mitad la tuvo en sus pies Christian Eriksen tras una contra de libro que acabaron deteniendo entre Steve Mandanda y la colaboración de uno de sus centrales.

Las dos selecciones no querían quemarse. Se tanteaban sin arriesgar, e incluso Deschamps lo veía así con la entrada de nuevos cambios que ofrecían la oportunidad a futbolistas que quizá en las rondas del K.O no iban a tener un minuto para disfrutar de la cita. La posesión era totalmente gala, Nabil Fekir se atrevía con un nuevo intento desde lejos y Francia trataba de superar la barrera danesa frente a Schmeichel a base de balones colgados en los que Giroud, como referencia, y la escasa aportación de alguno de sus compañeros en esa labor no lograba imponerse. Si no había prisa en el reloj, ninguno de los dos equipos lo iba a acusar. De hecho, era el subcampeón de Europa quien más tenía que perder, y de ahí nacía la importancia de mantener la pelota en su poder, donde se hallaba cuando el colegiado dio por finalizado el encuentro en el que ambos dieron por válido el empate a cero que clasificaba a la Selección de Francia como primera de grupo y a la nórdica en la segunda plaza.

MVP | Omnipresente Steven N’Zonzi

El centrocampista del Sevilla fue uno de los jugadores más destacados en un partido sin goles. Dinamarca le veía aparecer por todas las partes del terreno de juego para tapar huecos y sobre él se irguió el dominio abrumador de la selección gala en el encuentro, siempre dispuesto para robar u ofrecer un pase para sus compañeros. Encuentro muy completo del futbolista.

Perú se redime ante Australia

A más de 1.600 km de donde Francia y Dinamarca se retaban en un pulso por la primera plaza, Australia esperaba su oportunidad para clasificarse. ¿Su obligación? Ganar y esperar por una triunfo de los franceses que les pusiera en octavos, ocupando ese segundo puesto en detrimento de los daneses, aunque el deseo no se tradujo bajo los parámetros que ellos esperaban y la victoria sonrió finalmente en Rusia a Perú (0-2).

El mando del partido caía tras el pitido inicial en favor de la selección de Bert van Marwijk, quien deseaba el balón, marcar y poner toda la presión sobre Dinamarca, pero la expectativa y las ganas se topaban con una Perú que no tenía ya la presión de clasificarse y que, por fin, se la vio suelta para desarrollar su mejor versión. Aunque Australia avisaba, los sudamericanos aguantaban el envite, esperaban su oportunidad y le ponían velocidad al encuentro. Con pocos pases y aprovechando los espacios que dejaban sus rivales al abalanzarse el ataque, llegaría la recompensa que no obtuvo en los dos duelos previos del campeonato. Y así ocurrió. El balón alcanzó a la figura Paolo Guerrero cerca de área rival, la aguantaba esperando a uno de sus compañeros y mandaba la pelota al otro costado, donde aparecía André Carrillo como una bala para empalar la bola y ponerla en la red. Un auténtico golazo. Los planes saltaban por el aire para las aspiraciones del combinado de Oceanía. Tocaba remar, y aunque Rogic y Mooy trataban de ponerle imaginación al equipo, no era suficiente. Fue Mathew Leckie quien tuvo las más claras para los suyos, pero Pedro Gallese se mantuvo seguro en su portería y resistía el resultado en favor de una Perú que se sentía relativamente cómoda en el encuentro, al menos por el deber a realizar en el mismo.

Esta sensación se confirmaba al poco de arrancar el segundo tiempo. Perú embestía de nuevo bajo el nombre de su capitán. Paolo Guerrero recibía en el área un balón de Cueva que le llegaba con fortuna y que este, en su lugar de caza favorito, golpeaba para batir a Ryan. El ritmo se diluía bajo la sensación de situación irreversible para los australianos mientras que Perú se acomodaba. Si los oceánicos se volcaban a la ofensiva en busca de una remontada que les concediera una mínima oportunidad, los de Gareca iban a sacar un arma letal al contraataque. De hecho, estos avisaban con un lanzamiento al palo que hacía templar nuevamente la meta de Mathew Ryan. No hallaba fortuna Australia en 3/4 para superar la última línea levantada por los peruanos y frente a ella acabó muriendo un partido que dejó una dulce despedida de Rusia para los sudamericanos.

MVP | Paolo Guerrero volvió a sacar la garra

Incombustible el ariete peruano que dio un nuevo recital de su dominio de la situación cerca del área. Una asistencia brillante y una definición de ’9’ puro marcaron el último encuentro en Rusia para el combinado sudamericano que se va con la sensación de haber sido capaz de alcanzar los 1/8 de final si hubieran tenido esa fortuna de la que no gozaron en los encuentros frente a Francia y Dinamarca.