Uruguay y Portugal se asemejan bastante. Ambos equipos destacan por su solvencia defensiva, por el escaso protagonismo que brindan a sus centrocampistas y por sacar un máximo provecho al acierto de sus formidables delanteros. Por eso y porque los dos se sienten cómodos dejando la iniciativa al rival, el segundo partido de octavos de final del Mundial de Rusia se preveía una batalla bastante igualada.

Aunque no siempre se cumplen estas teorías previas, lo cierto es que los primeros 45 minutos respondieron al guión esperado. Eso sí, en su primera y única acción ofensiva algo más elaborada, el combinado charrúa acertó de pleno y resolvió la única duda que quedaba por despejar, la de quién llevaría, de algún modo. el peso del partido.

Y es que, tras ver como Edinson Cavani cabeceaba a la red un preciso envío de Luis Suárez en el minuto 6, a los de Fernando Santos no les quedó más remedio que dar un paso al frente y hacerse con el dominio del balón. Uruguay, como cabía esperar, lo aceptó de buen grado y se dedicó a esa tarea que tan buenos resultados le ha dado hasta la fecha, la de esperar con paciencia su oportunidad.

Más allá del gol, de algún tímido disparo de Cristiano Ronaldo o de alguna contra del cuadro sudamericano, lo que deparó este periodo inicial fue lo previsto: grandes dosis de desgaste físico, una implacable batalla por cada balón suelto y un importante número de faltas: 15. Que Fernando Muslera apenas tuviese que atajar dos balones y Rui Patricio uno es un buen resumen de lo que estaba ofreciendo el partido.

Portugal empata, pero Cavani dicta sentencia

Como se esperaba, Portugal pisó el acelerador tras el descanso. Aunque su juego no experimentó una clara mejoría, sí lo hizo su pegada. De hecho, tras un par de tímidos intentos desde la frontal, Pepe aprovechó un córner botado desde la izquierda para cabecear el balón al fondo de la red y establecer la igualada (minuto 55).

Tras el tanto, el primero que recibe Uruguay en todo el torneo, llegó a parecer que los lusos podían completar la remontada. Fue solo un espejismo. Seis minutos después, en otra acción casi aislada, los celestes alcanzaron el área rival tras un balón en largo de Muslera y su mejor hombre, Edinson Cavani, finalizó la vertiginosa jugada con un disparo a media altura que describió la trayectoria perfecta para superar a Rui Patricio y colarse junto al poste.

Superada esta fase algo más descontrolada, el encuentro volvió a equilibrarse y a moverse por el mismo derrotero: dominio estéril de Portugal, máxima paciencia de Uruguay. Sólo la inoportuna lesión de Cavani, al que Cristiano Ronaldo ayudó a salir del campo en un gesto tan deportivo como mediático del astro luso, rompió la tónica de un periodo de juego en el que ni unos ni otros fueron capaces de volver a crear verdadero peligro y en el que otra vez el apartado físico volvió a resultar determinante.

Sin mayores sobresaltos y con los charrúas disfrutando del papel de muro infranqueable murió un partido nada vistoso que sitúa a Uruguay como rival de Francia en cuartos de final y que actúa como despedida de una Portugal demasiado supeditada a un CR7 que en este choque apenas dio señales de vida.

MVP | Edinson Cavani, eficacia probada

Un remate de cabeza y un disparo cruzado. Con este par de acciones casi aisladas, el delantero Edinson Cavani fue capaz de decantar el partido a favor de Uruguay. El punta, que también se dejó la piel en el apartado defensivo, apenas necesitó entrar en contacto con el balón un par de veces para perforar la portería rival y sellar el billete que permite a su equipo disputar los cuartos de final. Eso sí, tras salir lesionado del campo, queda por ver si él podrá ser de la partida.