¿Quién le iba a decir a Argentina que sus prácticamente 44 millones de habitantes iban a estar pendientes de un choque entre Nigeria e Islandia? Son las cosas de los Mundiales. Favorita para alzarse con el título en la que puede considerarse como la última oportunidad de Lionel Messi de levantar el título, Argentina se ha convertido en una de las sorpresas negativas de la competición y después de no pasar del empate ante Islandia (1-1, penalti fallado incluido) ayer cayó goleada ante Croacia dando una imagen paupérrima. Tanto es así que en las últimas horas se ha apuntando incluso a la posibilidad de que Jorge Sampaoli no estuviera sentado en el banquillo en el tercer y último partido de la fase de grupos.

Con un punto después de dos choques y Croacia ya primera grupo, la única esperanza de la que ha sido campeona del Mundo en 1978 y 1986 pasaba porque Nigeria lograra rascar algún punto en el partido ante Islandia e impedir que estos se dispararan hasta los cuatro puntos y abrocharán casi definitivamente su clasificación a expensas del envite ante los balcánicos. De este modo, se trata del primer choque de este Mundial que tenía en vilo a tres países: Los dos protagonistas sobre el césped y una Argentina que madrugaba para ver el choque que marcaría el futuro del combinado albiceleste en el Mundial.

Comenzaron mejor el partido los islandeses. El que fuera uno de los grandes conjuntos revelación de la pasada Eurocopa querían hacer lo propio ahora en un Mundial aprovechando su presencia en tierras rusas. Uno de los principales puntos que tiene a favor la escuadra vikinga es el profundo conocimiento que tiene de su realidad. Capaz de minimizar notablemente sus carencias y aprovechar al límite sus virtudes, Islandia se mostraba tremendamente sólida en defensa y cada balón parado del que disponía a su favor se convertía en una ocasión de peligro. Así, la primera parte podría haber terminado con el marcador a su favor si los de Heimir Hallgrímsson hubieran aprovechado alguna del puñado de ocasiones de las que dispusieron. Sin embargo, ambos conjuntos se marchaban a los vestuarios en tablas y Argentina todavía se permitía soñar.

Intentó Nigeria ganar en verticalidad en la segunda mitad. Los africanos querían la pelota y daban un paso al frente. Y en apenas tres minutos lograron su objetivo, en error en la medular islandesa era aprovechado a la perfección por parte nigeriana para completar un vertiginoso contrataque culminado con maestría por Ahmed Musa. El 1-0 ponía a la escuadra africana como segundo de un grupo que se encontraba más abierto que nunca. El gol era un auténtico golpe en el mentón para una escuadra islandesa que ya no supo sobreponerse. Las ocasiones africanas se sucedían mientras los de Hallgrímsson poco o nada podían hacer. Y tanto fue el cántaro a la fuente que finalmente se rompió. Apenas dos minutos después de estrellar un balón en el larguero Ahmed Musa marcaba el segundo tanto en su cuenta particular y doblaba la diferencia.

Y si había alguna oportunidad de que el partido tuviera alguna emoción en los últimos minutos, ésta se esfumó en el minuto 82 cuando Gylfi Sigurdsson lanzaba a las nubes un claro penalti señalado por el árbitro a instancias del VAR. De este modo, con el 2-0 acabó este encuentro que lo único que deja claro en el grupo es la clasificación de Croacia como líder.

MVP | Ahmed Musa da vida a Nigeria

Pese a que Islandia se mostró como absoluta dominadora del choque en la primera mitad y todo hacía prever que en el segundo tiempo impondría su poderío sobre Nigeria, el cuadro africano mejoró notablemente sus prestaciones en la segunda mitad y noqueó a los vikingos. Pieza clave en esta victoria fue el vertiginoso atacante del CSKA Ahmed Musa, autor de dos tantos y constante foco de peligro para una defensa islandesa que deberá mejorar notablemente si quiere crear problemas a Croacia y poder clasificarse para octavos.