Vuelco en el grupo E. Suiza ha dado una tremenda bofetada en el rostro de una Serbia que se marchó al descanso con 1-0 a favor y vio como los helvéticos daban la vuelta al marcador tras la reanudación (1-2). Con un primer puesto que previsiblemente tendrá como premio el enfrentarse a Alemania en octavos, el encuentro entre Brasil y Serbia servirá para dilucidar la identidad del que será acompañante de los helvéticos. De este modo, parece que los balcánicos lo tienen en chino para lograr su objetivo.

Tras ganar precisamente a Costa Rica el pasado domingo con un sensacional tiro libre de Aleksandar Kolarov ante el que nada pudo hacer Keylor Navas, los Milinkovic-Savic, Mitrovic y compañía han dejado hoy unas sensaciones no del todo positivas. El rival de los serbios era la siempre complicada Suiza, equipo caracterizado por su encomiable trabajo defensivo y que además del ya citado empate con Brasil también hizo lo propio con España en la preparación para el campeonato.

Comenzó el partido tremendamente enchufada la selección dirigida por Mladen Krstajić. El propio seleccionador serbio ya advertía en la previa que "Nos conocemos. Sabemos de su fortaleza pero también de sus puntos débiles. Será un partido feroz". Conscientes de la dificultad que entrañaba el choque, el combinado balcánico salía a por todas desde el comienzo y ya en el minuto 4 disfrutaba de la primera ocasión por medio de Mitrovic. Fue el propio delantero el que apenas unos segundos después batía a Yann Sommer a pase de Tadic. El 1-0 no variaba la idea inicial y Serbia seguía dominando el partido, si bien la situación iba cambiando con el paso de los minutos.

De este modo, Suiza era la que comenzaba a hacerse con el esférico. Sin embargo, su juego era demasiado lento y previsible. De hecho, el único peligro de los helvéticos era el que generaban por medio de sus laterales y un Xherdan Shaqiri que se movía bien entre líneas pero estaba demasiado solo en la zona de tres cuartos. Así, las mejores oportunidades son las que tuvieron en sus botas Blerim Dzemaili en el minuto 10 y Haris Seferovic en el 29. El dominio estéril de Suiza no generaba demasiadas dificultades a una Serbia que en los últimos cinco minutos del primer tiempo creo alguna ocasión interesante de peligro, sobre todo a balón parado. Fue con 1-0 para Serbia y una tremenda sensación de dominio como acabó el primer tiempo.

Consciente de que la derrota le dejaba prácticamente fuera de la lucha por los octavos de final, Suiza saltó al terreno de juego en la segunda mitad con la clara intención de hacerse con el control del balón. Y así lo hizo. Serbia daba un paso atrás que permitía que jugarán mucho más cómodos Vladimir Petković. Y poco tardaron los suizos en sacar rendimiento a su dominio. Granit Xhaka en el minuto 52 se sacaba de la chistera un golazo marca de la casa y recogía un balón rechazado en la frontal del área para golpear de empeine a la perfección y poner las tablas en el marcador. El gol provocaba un vuelco en el choque. Los serbios estaban contra las cuerdas y se desconectaban del partido. Suiza estuvo a punto de marcar un tanto sensacional en el minuto 58 con un lanzamiento que no era gol por centímetros y se estampaba violentamente en el larguero. La última media hora estuvo marcada por una igualdad y ocasiones no demasiado claras para las dos escuadras… Hasta que apareció Shaqiri. El futbolista del Stoke City recogió un balón en el centro del campo para anotar el tanto de la victoria en el minuto 90 después de una sensacional cabalgada que culminaba con calidad. Con el 2-1 en el marcador, el partido entre Brasil y Serbia marcará el que previsiblemente será acompañante de los helvéticos en octavos. Los balcánicos deberán ganar a la canarinha si quiere lograr el milagro.

MVP | Xherdan Shaqiri, un motor inagotable para Suiza

Después de un inicio de partido titubeante en el que Serbia se puso por delante y parecía contar con todos los boletos para alzarse con la victoria, Suiza dio un paso al frente en una segunda mitad apasionante. Consciente de las dificultades que iba a tener para clasificarse si caía derrotado, el cuadro helvético mejoró notablemente sus prestaciones. Lo hizo de la mano de un Xherdan Shaqiri que se movió incansablemente por todo el campo y culminó su excepcional actuación con un tanto en el minuto 90 que dio la victoria a los suyos.