Notables sensaciones las que dejó Croacia en su primer partido de la Eurocopa. El cuadro ajedrezado protagonizó un más que destacado encuentro ante una Turquía que apenas causó peligro y a la que doblegó sin ningún tipo de paliativo por 1-0. Sin embargo, la diferencia podría haber sido aún mayor si los balcánicos se hubieran mostrado un tanto más acertados en ataque. Precisamente con este objetivo jugaban hoy los de Ante Čačić frente a la incómoda República Checa. Después de haber llevado al límite a España hace apenas unos días, la escuadra checa quería dar un paso más y sumar sus primeros puntos. Conscientes de que una derrota les dejaba prácticamente fuera de la siguiente fase, los de Pavel Vrban saltaron al terreno de juego con la clara intención de disputar el esférico a sus rivales y hacerse con el dominio. Croacia no parecía incómoda en esta situación y salía al contraataque con mucho peligro. Sin embargo, con el devenir de los minutos acabó adueñándose del partido. Según avanzaba el tiempo Luka Modric aparecía más cerca de la frontal y las ocasiones se iban sucediendo. Así, en los primeros treinta minutos los ajedrezados sumaban 8 tiros (3 a portería) y República Checa iba dando unos peligrosos pasos atrás.

De este modo, la sensación es que el gol de los croatas estaba cada vez más cerca de llegar. Restaba, sin embargo, por conocerse si habría que esperar a la recta final del partido como sucedió con España, o los de Čačić lo lograban antes... o la República Checa obraba un improbable milagro. Como buen conjunto balcánico, Croacia destacaba con el balón en los pies y desbordaba a una defensa checa que distaba de la que se enfrentó a España. Y en medio del dominio de los suyos apareció en escena el extremo Ivan Perisic, que emergió en el minuto 37 para protagonizar una jugada de notable nivel que culminó con un potente latigazo con la zurda que se colaba en la portería de Cech. El gol ahondó en la brecha de la diferencia entre ambas escuadras y las ocasiones se sucedían para los croatas, por lo que la escuadra checa esperaba como agua de mayo un descanso que no cambió nada. Así la primera mitad concluyó después de unos minutos de tanteo tras los que Croacia acabó haciéndose con el peso del partido. Fue bajo la batuta de un sensacional Modric. Aunque no era una exhibición se trataba de un argumento suficiente para doblegar a los checos que poco o nada hacían por reaccionar.

La segunda mitad seguía por los mismos derroteros. La dupla defensiva de la República Checa parecía una sombra grotesca de la que hace apenas unos días era capaz de frenar a España y ahora hacía aguas en cada embestida de Croacia. Precisamente de un fallo de la zaga nacía el segundo tanto ajedrezado culminado por Ivan Rakitic (minuto 59) con el que el encuentro podía darse por concluido. Sin embargo, una lesión de Luka Modric que le obligaba a abandonar el terreno de juego en el minuto 62, y un tanto de Milan Skoda cuando restaban 15 minutos (2-1) abrían la puerta de la emoción para el final del partido. Por si esto fuera poco, cuando apenas restaban cuatro minutos para el pitido que daría por concluido el encuentro dos bengalas lanzadas por los aficionados croatas provocaban que el partido se parara durante unos instantes. Este parón supuso una desconexión para los de Cacic, que después de la reanudación cometían un penalti absurdo gracias al que Necid ponía las tablas en el marcador con el que terminaba el partido. De este modo, la República Checa respira con vistas al encuentro crucial que le enfrentará con Turquía para cerrar el grupo. Mientras tanto, Croacia ve alejarse el primer puesto del grupo e incluso podría despedirse del segundo si pierde frente a España y se dan una serie de resultados en la última jornada.

Las notas del partido para los jugadores de Croacia:

Las notas del partido para los jugadores de República Checa:

El hombre del partido - Ivan Perisic

No cabe duda que Luka Modric es la luz y faro de esta selección croata. Con el jugador del Real Madrid colándose entre líneas y dividiendo la defensa rival, el juego es mucho más fácil para los suyos. Sin embargo, pese al notable encuentro del ex del Tottenham, el jugador clave del encuentro no ha sido otro que el extremo Ivan Perisic. En su mejor momento de los tres últimos años (tal y como reconoció días atrás), el jugador del Inter de Milán abrió el marcador cuando habían transcurrido 37 minutos de la primera parte después de una brillante acción concluía con un zurdazo que se colaba en la puerta de Petr Cech.