A estas alturas de la película, hay que tener algo más que valor para recorrer los casi 2.800 kilómetros que separan Bilbao de Lviv para pelarse de frío y presenciar un choque del Athletic Club, un conjunto que ha dejado el buen fútbol cerrado bajo llave en el más profundo de los sótanos. Pues bien, algo más de 700 valientes desafiaron a la lógica y se personaron en Ucrania para dar ánimos a su desnortado equipo.

Tal vez por ellos, por simple y puro respeto a quienes les siguen contra viento y marea, el cuadro vasco se tomó el partido con, al menos, la intensidad necesaria, algo muy significativo si recordamos el choque de ida ante el mismo Zorya Luhansk en San Mamés, el insufrible partido ante Östersunds en Suecia o algún que otro partido perpetrado en Liga o Copa del Rey.

Eso sí, con simple intensidad no se gana ya a estas alturas ni a un equipo de barrio. Para ser fiable y competitivo, hay que tener alguna idea, la que sea, para acercar el balón al área rival y generar algún tipo de peligro. Aunque opciones hay muchas (jugar al toque, atacar por bandas, esperar y salir a la contra, balones en largo...), este Athletic de José Ángel Ziganda no apuesta por ninguna de ellas y se limita a dejarse llevar. En este partido, por ejemplo, todo quedó a expensas de la presión solitaria de Raúl García, los arranques esporádicos de Markel Susaeta o algún que otro balón parado sacado con algo de intención.

Aunque es cierto que el colegiado anuló por fuera de juego un gol absolutamente legal de Iñaki Williams, sería mucho decir que los rojiblancos merecieron irse al descanso con ventaja en el marcador, por lo que el 0-0 fue el resultado más justo para otra de esas primeras partes que es mejor borrar cuanto antes de la memoria.

A falta de ideas, bienvenido sea el balón parado

Ya que necesitaba una victoria para pasar de ronda, el Zorya Luhansk trató de dar un paso al frente al comienzo del segundo acto. Esta actitud, que debería haber favorecido a los bilbaínos, por lo que significaba de mayor espacio en la zona de medios y tres cuartos, no propició tampoco una mejora en el juego. Es más, la mejor ocasión volvió a llegar en una acción aislada, en un córner que el siempre combativo Raúl García estrelló en el larguero.

Por fortuna para los 700 animosos seguidores vascos, en el minuto 70, cuando su alma comenzaba a congelarse y el partido empezaba a olor a chamusquina, el Athletic botó una falta lejana y el de casi siempre, el donostiarra Aritz Aduriz volvió a elevarse como solo él sabe para cabecear con maestría el balón y enviarlo al fondo de la red. Tanto este gol, como el que firmó Raúl García a menos de cinco minutos del final y supuso el definitivo 0-2, sirvieron para premiar el esfuerzo individual de algunos futbolistas, el coraje de aquellos que a falta de una patrón han optado por coger el timón de la nave y hacer todo lo posible por evitar el naufragio.

Y lo que es el fútbol, pese a lo infumable de muchos partidos o lo mucho que han dejado que desear en este torneo algunos futbolistas, tras esta victoria y el empate de Ostersunds ante el Hertha Berlín, el Athletic alcanzará los dieciseisavos de final como primero de grupo. Pensar en las rondas finales parece ahora mismo una utopía, pero si jugando tan mal se ha llegado hasta aquí, vaya usted a saber lo que puede lograrse cuando a Ziganda se le encienda la bombilla.

La Real Sociedad sucumbe a la eficacia del Zenit de San Petersburgo

Que Eusebio Sacristán colocase sobre el césped de Anoeta a su once de gala reflejaba mucho más que el deseo de alcanzar la primera posición del grupo. Tras el duro varapalo que supuso caer en Copa del Rey ante un equipo de Segunda B, el Lleida, y perder ante el Atlético de Madrid en Liga, la Real Sociedad ansiaba una victoria que sirviese para romper la mala racha y, en especial, para recuperar esas buenas sensaciones que se han ido diluyendo a medida que avanzaba la temporada.

Lógicamente, esta puesta en escena se tradujo en un claro dominio del conjunto local, que contó, además, con el beneplácito de un Zenit al que la idea de vivir replegado a la espera de una contra le resultó más que interesante. Es más, aunque no puede decirse que ésta sea una alternativa siempre fiable, lo cierto es que al cuadro dirigido por Roberto Mancini le salió a la perfección, ya que tras soportar un buen número de ocasiones en contra fue capaz de sacar petróleo a su casi única acción ofensiva, transformada en gol por Erokhin (minuto 35).

Poco, o más bien nada, cambió el decorado del partido tras el descanso. La Real seguía dominando el esférico y generando peligro con la firme convicción de que de tanto ir el cántaro a la fuente alguna vez terminaría por romperse. Y así fue, en el 57, Adnan Januzaj dibujó una bella jugada por el costado derecho que finalizó con un envió al área que William José sólo tuvo que empujar a gol. El tanto premiaba, sin duda, el buen hacer de la escuadra guipuzcoana y castigaba, también de forma merecida, el conservadurismo de los visitantes.

Aunque tras este primer gol parecía una simple cuestión de tiempo que los blanquiazules voltearan el marcador, lo cierto es que fue el Zenit quien, otra vez sin casi ni buscarlo, se encontró con el gol. Su autor, un viejo rockero como Branislav Ivanovic, que se sacó de la chistera una chilena brutal que resultó imparable para Rulli (minuto 64) y que ni el propio autor dio sensación de creerse demasiado.

De este segundo mazazo ya no pudo recomponerse la Real. Los guipuzcoanos lo intentaron con denuedo, pero lejos de encontrarse con el empate, lo que sufrieron fue un tercer golpe (ejecutado por Leandro Pareces) que les acabó dejando k.o. sobre el verde y que les condenó a pasar a la siguiente ronda como segundos de grupo.

Marcadores 6ª jornada fase de grupos:

GRUPO A

Slavia Praga 0-1 Astana

Villarreal 0-1 M. Tel-Aviv

(Clasificados: Villarreal y Astana)

GRUPO B

Young Boys 2-1Skënderbeu

Dynamo Kiev 4-1 Partizan

(Clasificados: Dinamo Kiev y Partizan)

GRUPO C

İstanbul Başakşehir 2-1 Sporting Braga

Hoffenheim 1-1 Ludogorets

(Clasificados: Sporting Braga y Ludogorets)

GRUPO D

Rijeka 2-0 AC Milan

Austria Viena 0-0 AEK

(Clasificados: AC Milan y AEK)

GRUPO E

Apollon 0-3 Everton

Atalanta 1-0 Olympique Lyon

(Clasificados: Atalanta y Olympique Lyon)

GRUPO F

Copenhague 2-0 Sheriff

Zlín 0-2 Lokomotiv Moscú

(Clasificados: Lokomotiv Moscú y Copenhague)

GRUPO G

Steaua Bucarest 1-2 Lugano

H. Beer-Sheva 0-2 Viktoria Plzeň

(Clasificados: Viktoria Plzeň y Steaua Bucarest)

GRUPO H

Arsenal 6-0 BATE

Estrella Roja 1-0 Colonia

(Clasificados: Arsenal y Estrella Roja)

GRUPO I

Vitória 1-1 Konyaspor

Olympique Marsella 0-0 Salzburgo

(Clasificados: Salzburgo y Olympique de Marsella)

GRUPO J

Hertha Berlín 1-1 Östersund

Zorya Luhansk 0-2 Athletic Club

(Clasificados: Athletic Club y Östersunds)

GRUPO K

Vitesse 1-0 Niza

Zulte Waregem 3-2 Lazio

(Clasificados: Lazio y Niza)

GRUPO L

Real Sociedad 1-3 Zenit

Vardar 1-1 Rosenborg

(Clasificados: Zenit San Petersburgo y Real Sociedad)