Dudelange 2 – 5 Sevilla

Continúa el Sevilla con su paso firme en su andadura por la Europa League. El cuadro de Julen Lopetegui se ha impuesto sin problemas a un Dudelange muy pobre de argumentos y sigue de este modo con su pleno de puntos después de cuatro jornadas. Con doce puntos hasta la fecha, la escuadra hispalense ya es nuevo equipo de dieciseisavos de final de la segunda competición continental. Además, lo hace como primero de grupo.

Netamente superior a la escuadra luxemburguesa, ya el encuentro de la primera ronda dejó bien a las claras la diferencia entre ambas escuadras, si bien la falta de gol exhibida por los del Sánchez Pizjuán dejó el marcador en únicamente 3-0. Uno de los factores que ha impedido hoy que la goleada fuera de escándalo para los intereses del equipo español es el lamentable estado del césped de un Josy Barthel convertido en una especie de patatal impracticable. Alentado por un Julen Lopetegui que ya en la previa señaló que «Esperamos un partido complejo; ya en la ida el Dudelange nos creó problemas serios y no pudimos resolver el choque hasta la parte final. Están bien organizados, son físicos y con jugadores de personalidad. En su campo posiblemente tendrán más energía y posibilidades. Aquí han tenido problemas equipos importantes de Europa y eso es porque han hecho bien las cosas», el Sevilla puso toda la carne en el asador desde el comienzo del choque y se hizo el dueño absoluto del esférico.

Después de ver como el embarrado césped abortaba algunas ocasiones claras en el primer cuarto de hora los goles comenzaron a caer. Así, en apenas 20 minutos (los que van entre el 17 y el 36) los visitantes sumaron nada menos que cuatro goles merced a los dobletes tanto de un Moanes Dabour que marcaba por primera vez en partido oficial con los hispalenses como de Munir, que ha convertido la Europa League en su competición fetiche. Y es que el canterano del FC Barcelona ya había visto puerta ante Qarabag y el propio Dudelange en la primera vuelta de la fase de grupos.

Se presentaba la segunda mitad como una oportunidad interesantes para que los hispalenses ampliaran todavía más la ventaja sobre al débil escuadra de Luxemburgo. Sin embargo, quitó el pie del acelerador. Munir cerraba su hattrick particular en el minuto 66 y elevaba el marcador hasta el 0-5 mientras Sinani maquillaba un poco el marcador con un doblete que lo dejaba en un 2-5 (68’ 79’) con el que los dos equipos parecían conformarse. De este modo, el primer paso del Sevilla en su competición (que no era otro que la clasificación) ya está dado.

Basilea 2 – 1 Getafe

Mejor ya en la primera vuelta en un partido que no mereció perder y en el que los suizos lograron sacar petróleo después de aprovechar el falló de Djené en los primeros minutos del choque y aguantar las embestidas azulonas, el Getafe presentaba hoy al choque ante el Basilea sabedor de que se estaba disputando una final. Con un Krasnodar todavía notablemente vivo en la competición y que con su victoria ante el Trabzonspor ponía la clasificación en un pañuelo, la escuadra de Bordalás se encontraba en la necesidad de sacar algo positivo del campo de los helvéticos para seguir luchando por estar en la siguiente fase de la Europa League.

No comenzó bien el partido para los intereses españoles. Con un once en el que había muchos cambios tomando como referencia las alineaciones habituales, el Getafe vio como el Basilea se adelantaba en el marcador a los apenas ocho minutos. El autor era el brasileño Arthur Cabral, que aprovechaba a la perfección un pase al hueco de Raoul Petretta para batir con una elegante vaselina a Chichizola (1-0). No se descompuso la escuadra visitante, aunque la férrea defensa del Basilea y el poco espacio que dejaba entre líneas impedía que llegaran ocasiones claras. Sin embargo, cuando todo hacían prever que el 1-0 sería el resultado con el que los equipos se marcharían al túnel de vestuarios Riveros hacía un regalo a los madrileños. Pese a que el balón no estaba por su zona el zaguero derribaba a Hugo Duro cometiendo un claro penalti que se encargaba de materializar Jaime Mata. Era el 1-1 y la última jugada de una primera mitad en la que ya no hubo tiempo para más en el St. Jakob Park.

Afrontaba de este modo con optimismo el Getafe la segunda mitad. Y lo cierto es que los segundos cuarenta y cinco minutos el ritmo del choque subió varios enteros. Las ocasiones para ambas escuadras se sucedían y los visitantes estuvieron cerca de ponerse por delante por medio de un disparo de Fajr que se escapaba por poco. Pero fue el Basilea el que rompió la igualada. El autor del 2-1 fue Frei, autor que ya dio la victoria a los suizos en la ida disputada en Madrid y ahora se encargaba de volver a poner en ventaja a los suyos.

Con la más que notable personalidad que le imprime su técnico desde el banquillo, el Getafe no dio su brazo a torcer. Los de Bordalás intentaron sobreponerse del golpe lo antes posible e intentaron poner cerco a la portería de Jonas Omlin adelantando líneas. Y lo cierto es que tuvieron algunas oportunidades importantes. La más destacada fue la de Maksimovic en el 71 incorporándose con peligro desde la medular para adelantarse en el remate a la defensa local y conectar con un sensacional pase de Portillo. Sin embargo, el balón se estrellaba contra la madera.

Fue precisamente Portillo el que filtraba un balón espectacular en la defensa rival para que Ángel rematara de forma acrobática en el minuto 85 para poner el empate en el marcador. Sin embargo, el árbitro decidía anular el tanto por petición expresa de un linier que se equivocaba de cabo a rabo. La ausencia del VAR en Europa League (no habrá hasta la siguiente fase) permitía el error arbitral y dejaba al Getafe sin un punto que se había ganado por méritos sobre el campo. Pese a que todavía tiene vida en la competición, no cabe duda que la doble derrota ante el Basilea supone un importante frenazo en las aspiraciones azulonas, sobre todo después de los seis puntos logrados en las dos primeras jornadas y que le dejaban en una situación de privilegio. La visita a Turquía para enfrentarse al Trabzonspor y el choque en casa ante el Krasnodar determinará las opciones madrileñas de estar en los dieciseisavos.