Sevilla 3-0 Dudelange

Noche de jueves en el Sánchez Pizjuán casi siempre es sinónimo de Europa League, el torneo que tantas alegrías ha dado al cuadro hispalense en su historia reciente. Hoy con el modesto y para muchos desconocido Dudelange como invitado, el Sevilla buscaba el pleno de victorias en esta edición de su torneo fetiche. Con la gran novedad de Munas Dabbur en la alineación sin duda alguna, el israelí iba a disponer de la primera gran ocasión del encuentro para los de Julen Lopetegui. Su disparo fue el preludio de una primera fase de dominio de los locales, que pudieron adelantarse en ese tramo del encuentro.

Luuk De Jong tuvo la mejor ocasión de los andaluces con un disparo al larguero en el 24’, que presagiaba una noche cómoda para los sevillistas. Sin embargo, tras un buen inicio en el que arrinconaron a su rival, todo cambió. Prácticamente después de esa pelota a la madera, los locales cedieron incomprensiblemente terreno. Errando pases sencillos, achicando balones en su área... El Dudelange crecía y gozó de varias ocasiones importantes antes del descanso, al que se llegaba sin goles con un empate que sin duda hacía justicia por lo visto hasta ese momento. Eso sí, con malas sensaciones para los de Nervión por el desarrollo del choque.

Pero si el final del primer acto dejaba dudas, pronto serían despejadas. Franco Vázquez, con un doblete sensacional en el que vimos sus mejores virtudes y su gran capacidad de llegada, disparaba a un Sevilla que encarriló el triunfo en una primorosa segunda parte. El argentino fue el factor diferencial del encuentro pero es justo señalar el gran trabajo coral de toda la escuadra de Julen Lopetegui, que se tomó muy en serio esa segunda parte y mandaba ya en el marcador desde el 48’. El Mudo marcaba las diferencias, volvía loca a la defensa de un Dudelange que fue claramente a menos con el paso de los minutos. El Pizjuán pesa mucho en las noches de los jueves.

El segundo tanto llegaba en el 75’ y apenas dos minutos después era Munir El Haddadi quien sentenciaba el choque con un tanto de delantero nato. El ex del FC Barcelona encontrará seguramente confianza con esa diana de oportunista. Lograba así el Sevilla materializar en el resultado una gran segunda parte, y alcanzaba un pleno de puntos que lo coloca todavía más líder por ahora, dejando su grupo ya prácticamente visto para sentencia. Una victoria de raza, forjada en una gran segunda parte y que acabó en goleada para espantar las dudas.

Getafe 0-1 Basilea

Después de haber ganado a Trabzonspor y Krasnodar en las jornadas precedentes, el Getafe se plantaba con 6 puntos en esta tercera jornada de la Europa League. Los de José Bordalás recibían al segundo clasificado, un Basilea que sumaba 4 puntos y que se iría al descanso con una ventaja por la mínima. El error de Djené y la mala fortuna de Ángel de cara a portería resumen perfectamente ese primer acto en el que la escuadra madrileña fue seguramente superior a su rival en casi todos los terrenos. Posesión control, ocasiones, presión alta... Los azulones desplegaron en muchos momentos del encuentro todas las virtudes que la temporada pasada les llevaron a ganarse esta merecida plaza europea... Pero en el viejo continente es clave dominar las áreas. Además los madrileños tenían la mala suerte de perder a Bruno a los pocos minutos de juego. En el 14’ era sustituido por Leandro Cabrera.

Como decíamos antes, el delantero canario no tuvo fortuna, acumulando hasta 3 ocasiones claras de gol, incluida un balón al palo en el 8’. El delantero estaba firmando un gran encuentro, siendo un constante peligro para la zaga suiza. Sin embargo, la jugada que iba a mover el marcador en la primera parte era el gol de Frei, que aprovechaba bien un error de Djené (resbaló al dar salida a la pelota), para adelantar al club suizo en el Coliséum. La buena noticia para los locales era que su alto nivel de juego les llevaba a pensar en una nueva gesta europea. La mala que la defensa del Basilea estaba perfectamente ordenada y frenaba con suficiencia casi todas las acometidas de los getafenses.

Tocaba por tanto remontada en el Coliséum, aunque con el paso de los minutos la montaña se iba haciendo más complicada de escalar. José Bordalás intentó revolucionar el partido con las entradas de Jason y Cucurella por Portilloy Jorge Molina respectivamente. Pero al cuadro azulón le faltó frescura en la segunda parte, contrariamente a la primera donde las ocasiones fluyeron de manera más clara. Los suizos, sólidos y bien compactados, apenas dejaban espacios y tampoco dieron muchas opciones en las segundas jugadas, que siempre pueden dar fruto y en las que los locales suelen obtener interesantes réditos.

Esa falta de frescura y la consecuente bajada del ritmo, derivaron en una segunda parte en la que el Getafe lo intentó con más corazón que cabeza. Ni siquiera la expulsión de Bua en el 74’, que dejaba a los suizos con un hombre menos el último cuarto de hora, provocó que se acumularan las ocasiones de manera constante en el área de Nikolic. Un gol anulado a Allan Nyom por claro fuera de juego de Ángel fue la vez que más cerca estuvieron los azulones de profundizar en el área rival. El partido terminaría ahí, con una derrota que deja mal sabor de boca en el Coliséum porque seguramente no fue merecida. El error de Djené y la falta de acierto local hicieron el resto. El Basilea suma ahora 7 puntos y los madrileños se quedan con 6. Queda tela por cortar en este grupo.