El fútbol se juega en dos áreas y es providencial, si quieres obtener resultados, estar despierto en ambas y ofrecer las mejores prestaciones. Esto es una máxima en el deporte rey, donde el Sevilla está pecando de no tener su mejor disposición esta campaña. Si bien el club ocupa cifras que le aupan como uno de los equipos que más goles encaja de la parte alta de la tabla, también lo es así con las cifras de anotación, algo que preocupa especialmente en la lucha por objetivos.

Se vio contra el Manchester United en UEFA Champions League y se lleva viendo toda la temproada en Liga. El conjunto hispalense tiene la pólvora mojada y le cuesta a horrores hacer gol. Frente al Valencia, la comparativa entre goleadores de uno y otro equipo relajaba una realidad que evidencia la distancia en la tabla clasificatoria. Entre Rodrigo Moreno, Simone Zaza y Santi Mina han anotado 34 tantos, mientras que el total de goles del Sevilla esta temporada en la competición doméstica es de 36, con los máximos goleadores de Nervión, Ben Yedder y Luis Muriel, con la cifra de 12 tantos en su cuenta entre ambos (6+6).

Una evidente falta de gol

«Lo que nos está lastrando es la falta de gol [...] No hemos tenido colmillo desde el principio porque hay jugadores que ahora están rindiendo a nivel más alto pero al principio no lo estaban haciendo. Tenemos más goles en contra que a favor y eso lo dice todo», reconocía el presidente del Sevilla, José Castro. Una opinión que corroboraba el entrenador de la primera plantilla, Vincenzo Montella: «Trabajo con estos futbolistas, intento sacar lo mejor de ellos y del equipo. Si tuviéramos a Ronaldo a lo mejor podríamos haber hecho más goles [...] Está claro que con las ocasiones que creamos me gustaría meter más goles».

Desde la llegada del italiano, la apuesta en la delantera pasa por la presencia como titular de Luis Muriel. El colombiano es la primera opción para Montella, y este ha respondido con una gran mejora de sus prestaciones que, no obstante, no asegura la elevada cantidad de goles que necesita el conjunto de Nervión para saciar las expectativas en cuanto a objetivos. Precisamente, para solventar esta situación de cara a puerta, Óscar Arias se decantó por incorporar a Sandro Ramírez en ataque durante el pasado mercado invernal, una oportunidad que aparecía ante la pérdida de protagonismo del español en las filas del Everton. Sin embargo, su paso no se está traduciendo con la efectividad y la determinación que tuvo en su pasado reciente en el Málaga y tampoco contaría con la confianza del técnico, quien solo le ha puesto sobre el césped 144 minutos en las que no ha conseguido anotar.

La crisis del Sevilla de cara a puerta se eleva cuando los del Ramón Sánchez Pizjuán han entrado en el punto álgido de la temporada, donde sus aspiraciones europeas están en jaque. El protagonismo de sus miembros clave en el ataque, donde el rendimiento de los extremos debe incidir más en ese aspecto, marcará el techo definitivo de este equipo en el que deberán marcarse soluciones para mejorar esta situación de cara al próximo verano.