El 25 de septiembre de 2016 Augusto Fernández se lesionaba de gravedad, cuando se había convertido en uno de los pilares del Atlético de Madrid. Llegado en enero de ese mismo año al combinado colchonero, su progresión fue imparable hasta asentarse como titular en la misma final de la Champions League de ese año.

El argentino llegaba tras completar grandes actuaciones con el Celta de Vigo, y después de firmar esa gran mitad de temporada, se mantuvo como pieza importante del equipo hasta su lesión. Una dolencia que lo acompañó toda la temporada pasada, pues no volvió a jugar ningún partido oficial.

Sí lo hizo este verano en amistosos, pero otro percance, este mucho menos serio, le ha obligado a parar todo el mes de septiembre. Ahora, a sus 31 años, está listo para volver después de haber recibido el alta médica hace uso días, y ha aprovechado sin duda este parón de selecciones para ponerse a punto.

Aunque ahora su vuelta se producirá en medio de una situación diferente, pues Thomas Partey se ha asentado en la medular y ya ni siquiera su antiguo compañero de batallas, Gabi, tiene un sitio fijo en el once. Tendrá que pelear por el puesto, algo que sin duda será una gran noticia para Diego Simeone, que podrá contar al fin con uno de sus baluartes.