«Lo sabían. Hablé en la previa con Correa, Lemar y Morata. Mi idea era refrescar al equipo. Koke no estaba para 90 minutos ni Costa. Correa como revulsivo es una fortaleza. Jugaron como equipo y eso les tiene que ser orgulloso. Les dije que Costa no estaba para 90. Hable por la mañana con Costa y Morata para que supieran lo que necesitaba de los dos y los dos me lo dieron. Lástima la de Costa que se fue fuera y Morata al que el VAR no le está beneficiando. Fuimos a por ello».

Así justificaba ayer Diego Simeone en rueda de prensa su rápido baile de cambios en la segunda parte, que fue clave para que el Atlético de Madrid haya dado un importante paso para estar en cuartos de final de la Champions League. Tres movimientos que sirvieron para dinamitar un partido más igualado en el primer acto.

La táctica del Cholo resultó ganadora, ya que apoyado en su vieja guardia primero (Giménez y Godín marcaron los goles) pese a que Diego Costa y Koke regresaban de lesión, apostó por un duelo de degaste para lanzarse en la segunda parte sin complejos a por la victoria, con un once mucho más ofensivo.

A diferencia de lo que hemos visto en otros momentos de su ya dilatada trayectoria, ayer en el Metropolitano no especuló, no se arrugó y se lanzó en busca del triunfo para dar el primer golpe. Ese es el camino, en el cuadro rojiblanco ya sueñan con verse el 1 de junio cumpliendo su gran sueño. En casa.