Tras las lesiones de Augusto Fernández y Jan Oblak, el mercado invernal se antojaba un momento idóneo para reforzar la plantilla. Sin embargo, hace ya unas semanas, la directiva del Atlético de Madrid alcanzó un acuerdo con la FIFA para pasar de largo por este periodo con la esperanza de que el máximo organismo internacional levante definitivamente el castigo que ahora mismo se extiende hasta enero de 2018.

A día de hoy, por tanto, el cuadro colchonero no puede inscribir nuevos jugadores, por lo que los únicos movimientos que puede llevar a cabo son los que tienen que ver con la marcha de aquellos futbolistas que no terminan de entrar en los planes de Diego Simeone.

Según cuenta el diario As, los tres damnificados por la operación salida podrían ser, en teoría, el italiano Alessio Cerci (29 años), el ghanés Thomas Partey (23) y el luso André Moreira (21). La salida del primero parece cantada, ya que el club que trató de reclutarle en verano, el Bolonia, se ha comprometido a pasar nuevamente a la acción una vez compruebe que el atacante se ha recuperado completamente de su lesión (algo que ya quedó constatado con su debut del pasado martes en Copa del Rey, ante el Guijuelo).

En cuanto a los otros dos futbolistas señalados, su marcha ya no parece tan cantada como hace unas semanas. En el caso del centrocampista, porque el Cholo sigue considerándole como una excelente alternativa de cara a la recta final del curso, momento en el que el joven jugador podrá destacar por su evidente poderío físico. En el del arquero, por su parte, porque la reciente lesión de Oblak le ha convertido en, con permiso de los metas del filial, el segundo cancerbero de la primera plantilla tras Miguel Ángel Moyá.