El pasado martes el FC Barcelona anunciaba oficialmente que Carles Aleñá pasaba a ocupar ficha del primer equipo, aprovechando así el cuadro culé que Rafinha se perderá el resto de la temporada para inscribir al canterano en su lugar. Aunque ya venía siendo habitual en las convocatorias de Ernesto Valverde.

El domingo anotaba en Liga su primer tanto ante el Villarreal, con una buena definición tras pase magistral de Lionel Messi. Y daba el esperado paso al frente que desde hace tiempo llevaba prometiendo, pero que por las circunstancias del equipo y seguramente la falta de oportunidades no ha podido dar.

Tiene solamente 20 años, y juega en una línea donde hay muchos efectivos ya, porque el centro del campo está bastante poblado de estrellas en el club azulgrana. Sin embargo poco a poco se va haciendo hueco, demostrando que sabe entender el fútbol del equipo por haberse formado en la casa y añadiendo además a su repertorio una cualidad poco vista en los interiores formados en La Masía en los últimos años.

Porque tiene bastante gol, mucho más que perfiles como los Xavi o Iniesta que marcaron una época. Y viendo la evolución del fútbol en estos años, teniendo en cuenta que los medios cada vez dominan más las áreas, estamos ante un jugador interesante con mucho recorrido. De momento, como le ocurrió a Sergi Roberto, está teniendo paciencia y sabe aprovechar bien sus oportunidades.