El Real Madrid vendía esta semana a Asier Illarramendi a la Real Sociedad, más o menos por la mitad de precio que le había costado al cuadro blanco hace dos años. El jugador de Mutriku no ha podido triunfar en el conjunto merengue, tras haber jugado 49 y 41 encuentros en las dos temporadas que ha estado en el Santiago Bernabéu.

La gran presión que supone vestir la elástica madridista y la falta de confianza de sus entrenadores en él ha terminado por frenar, al menos por ahora, lo que parecía ser una trayectoria brillante. Eso sí, a sus 25 años todavía tiene tiempo de recuperarse y brillar de nuevo en Anoeta, como había hecho antes de cambiar de aires.

Antes que él otros jugadores españoles con futuros brillantes tampoco pudieron triunfar en Concha Espina y se fueron por la puerta de atrás. Los casos más recientes llegaron en verano de 2010 de la mano de José Mourinho y fueron Pedro León y Sergio Canales. El primero regresó al Getafe, donde aún sigue, y el segundo es curiosamente compañero de Illarramendi en el equipo de David Moyes.

Y si nos remontamos unos años atrás tenemos a Pedro Munitis, que tras brillar con el Racing de Santander en el año 2000 en la victoria de los cántabros en el Santiago Bernabéu (1-2) fue fichado por la Junta Gestora antes de que Florentino Pérez ganara las elecciones ese año. Estuvo dos cursos pero terminó por marcharse y tuvo una destacada carrera en el Deportivo y el propio Racing.