El Atlético de Madrid sigue peleando por sus objetivos que son seguir sumando puntos en Liga con el objetivo de meter presión al FC Barcelona y al menos poder asegurar el subcampeonato, algo nada descartable tras empatar hace una semana en el Santiago Bernabéu. Un patrón que se repite en Liga desde 2013, cuando no han perdido en el feudo del eterno rival.

Además está a dos pasos el club madrileño de volver a conquistar la Europa League, pero antes tiene que eliminar al Arsenal en semifinales. Fue este el primer título logrado por Diego Simeone a su llegada al banquillo en 2012. Supuso por aquel entonces un punto de inflexión en la historia reciente del cuadro rojiblanco, que en 2013 conquistaba la Copa del Rey, en 2014 ganaba la Liga y alcanzaba por dos veces la final de la Champions League.

Desde entonces el club del Metropolitano se ha afincado además como uno de los grandes de España y de Europa, condición que quiere mantener llegando a la final de Lyon y venciéndola. Pero si lo consigue será en medio de una temporada atípica, marcada por la sanción de la FIFA, la temprana eliminación de la Champions o las ventas de Ferreira Carrasco y Nico Gaitán en enero. También por la marcha de Fernando Torres a final de temporada (el Niño quiere despedirse con su primer título como rojiblanco) y el incierto futuro de Jan Oblak y Antoine Griezmann.

Una situación que sin duda provocará muchos movimientos en el club este verano, suceda lo que suceda porque la plantilla de Diego Simeone es ahora mismo corta. Se espera una revolución, un reinicio del sistema en el Atlético de Madrid que sin embargo seguirá manteniendo su mentalidad ganadora y su filosofía de club que aspira a todo. ¡No olviden que la final de la Champions 2019 será en su estadio!