El pasado martes, una información de ETB aseguraba que uno de los principales sustentos del Eibar en los últimos tiempos, el nipón Takashi Inui, había tomado la decisión de poner punto y final a su aventura con el cuadro armero al término del presente curso. Después de tres temporadas de relación más que satisfactoria (88 partidos, 10 goles y 11 asistencias hasta la fecha), el versátil centrocampista comenzará una nueva etapa en el Real Betis, conjunto que además le reclutará sin coste alguno (finaliza contrato en junio de 2018).

Justo ese mismo día, una segunda noticia de la prensa española desvelaba que otro de los futbolistas que ha dado brillo al cuadro guipuzcoano estos años, el murciano Pedro León, también estaba valorando la posibilidad de cambiar de aires tras dos campañas en las que, pese a sufrir una siempre inoportuna lesión, ha ofrecido su mejor nivel.

A estas dos bajas sin duda significativas habría que sumar la ya certificada de Ander Capa, lateral diestro que después de siete temporadas de servicio a la entidad eibarresa se marchará al Athletic Club, conjunto que ya certificó su contratación el pasado verano, pero que permitió que el jugador se quedase durante una temporada más en una escuadra con la que ha jugado en las tres máximas categorías del fútbol nacional (Segunda B, Segunda y Primera División).

La continuidad de Dani García, Iván Ramis y Mendilibar también corre peligro

Por si fuera poco, el verano que viene acaban contrato jugadores tan emblemáticos para este club como el incansable y solvente mediocentro Dani García o el experimentado central Iván Ramis. Asimismo, el lateral zurdo David Juncá, el zaguero David Lombán o el delantero Charles también viven sus últimos meses de compromiso y aún no han decidido si continuarán vinculados al club durante los años venideros.

Para rematar, es muy probable que el que ha sido líder espiritual del equipo estos cursos, el técnico José Luis Mendilibar, opte igualmente por dar un nuevo giro a su carrera. Otros años, su capacidad para sacar partido a casi cualquier futbolista había sido más que suficiente para digerir marchas tan significativas como las de Borja Bastón, Keko, Florian Lejeune, Antonio Luna o Adrián, pero sin él en el banquillo la tarea no resultará tan sencilla.

Si finalmente se confirma el adiós de un buen número de estos futbolistas y del citado Mendi, el Eibar tendrá que volver a reinventarse. Aunque su directiva viene mostrando una solvencia digna de elogio, es factible que el verano de 2018 represente para ellos el reto más duro y apasionante al que han tenido que enfrentarse en mucho tiempo.