Durante el pasado verano fuimos testigos de un mercado de fichajes completamente atípico para el Real Madrid. Así, la única incorporación que realizaron los blancos fue Álvaro Morata, futbolista sobre el que se ejerció la opción de compra con la que se contaba a fin de que regresara desde la Juventus por 30 M€. El retorno del canterano, unido al buen rendimiento ofrecido por un Marco Asensio por el que decidió apostarse para la 2016-2017, provocó que no se cerraran más llegadas.

Varias son las voces que pidieron alguna incorporación para los blancos, sobre todo en las posiciones en las que Zinedine Zidane no contaba con alternativas naturales. Y es precisamente en estas dos zonas en las que se han experimentado problemas durante los dos últimos encuentros disputados por los blancos.

De este modo, el pasado domingo frente al Espanyol Casemiro apenas pudo estar 18 minutos sobre el campo tras recibir una patada de Diop. Único especialista como mediocentro defensivo con el que cuenta el campeón de Europa, el brasileño fue relevado por un Toni Kroos que habitualmente ocupa zonas más adelantadas y ahora deberá reciclarse. Fue precisamente el alemán el que ayer se encargó de funciones más defensivas en el partido de ayer ante el Villarreal, donde se produjo un nuevo percance con un brasileño como protagonista.

En este caso se trata de Marcelo. El lateral zurdo sufrió un percance en el gemelo que le obligó a abandonar el campo antes de finalizar el primer tiempo. La lesión de un Fabio Coentrao al que aún le faltan semanas para regresar derivó en que Zidane diera entrada a Dani Carvajal para la derecha y desplazara a Danilo al costado izquierdo. Aunque en ninguno de los casos se trata de un problema grave y se espera que ambos futbolistas regresen a los terrenos de juego, no cabe duda que se trata de dos importantes avisos tras la austera política llevada a cabo en verano.