«En estos momentos quedan 49 días para que Leo Messi sea libre. En el Barça se piensan que lo tienen hecho por el acuerdo firmado con el padre, que lo hizo con los poderes de su hijo. Pero lo cuenta es la firma del jugador profesional que no se ha producido». Así describía anoche el periodista Eduardo Inda la actual situación de Leo Messi. Aunque desde la directiva insisten en la idea de que su renovación está ya cerrada, lo cierto es que el barcelonismo no podrá respirar tranquilo hasta que el jugador rubrique el acuerdo.

Detrás de este cada vez más preocupante retraso se esconde, principalmente, la enorme brecha que se ha abierto entre el jugador y el presidente de la entidad, Josep María Bartomeu. «El jugador quiere firmar, pero le repatea hacerse la foto con Bartomeu. Cada día que pasa sin firmar, el tembleque en el Barça es monstruoso (...) La firma del padre sola hace dudosamente legal la validez del contrato. Algún juez puede considerar que es lega, pero otros no. Eso es muy peligroso», explicó el tertuliano antes de añadir una segunda causa sin duda llamativa: «La situación política de Cataluña a Messi no le hace ni puñetera gracia».

Eso sí, el director de OK Diario también deja claro que, pese a haber manejado ofertas monstruosas y seguir despertando el interés de al menos tres grandes escuadras del continente, la Pulga sigue dando prioridad a su permanencia en la Ciudad Condal. «Hace unos meses, Messi estuvo un poco alicaído y estuvo pensando en después del Mundial irse a China. Me hablan de que cobraría 150 M€ por temporada. Su intención ahora sigue siendo quedarse, pero tiene ofertas de Manchester City, Chelsea y PSG», completó.