El FC Barcelona podrá destinar este ejercicio 632,97 M€ en salarios, lo que supone un 24,7% más que la temporada pasada. Ha aumentado por tanto la escuadra catalana su ratio, pero sigue estando en riesgo al haber superado el ratio de seguridad, que es que la masa salarial no supere el 70% de los ingresos.

El otoño pasado, Josep Maria Bartomeu ya confirmó en la Asamblea General de Socios Compromisarios del club que el ratio era del 84%. Bastante por encima del límite permitido, con lo que el cuadro culé se expondría a posibles sanciones de los organismos que rigen el fútbol.

Y todo ello ahora, como recuerda el diario El Mundo, puede empeorar porque hay varias renovaciones a la vista, comenzando por la de Sergio Busquets, que será el siguiente en firmar y ascenderá al segundo escalafón salarial. Se espera que después lo pueda hacer Jordi Alba y es posible que lo haga Ivan Rakitic.

La directiva culé confía en seguir aumentando sus ingresos para contrarrestar estos altos salarios, liderados por el de Lionel Messi, que cobra 50 M€ brutos anuales. Por eso Bartomeu presentará unos ingresos de 914 M€ en la siguiente Asamblea y pretende que se superen los 1000 M€ para 2019, al final de su mandato.