Regresa la Champions League al Santiago Bernabéu. Tras el siempre largo parón que sucede a la fase de grupos, el estadio del Real Madrid volverá a ser testigo de un choque fundamental para el devenir blanco en esta competición. Los de Zinedine Zidane, que vienen de firmar un arranque de 2017 cargado de altibajos, deberán dar lo mejor de sí para superar a un entonado Nápoles y encarrilar una eliminatoria que podría correr mucho peligro si queda pendiente de lo que ocurra dentro de 15 días en tierras italianas.

Evidentemente, un partido de este calibre tendrá otros muchos alicientes. Entre ellos, el de poder ver en acción a un futbolista que, según relata CalcioMercato.it, resulta del completo agrado tanto de la directiva como de los técnicos del cuadro de Concha Espina, el belga Dries Mertens.

El atacante, de 29 años, ha sacado un extraordinario partido a la posibilidad que le ha dado Maurizio Sarri de cubrir la baja del lesionado Arkadiusz Milik y de actuar como falso 9, una posición que resultaba ciertamente desconocida para un futbolista acostumbrado a moverse por banda, pero en la que ha ofrecido un rendimiento descomunal (acumula 20 goles en los 29 partidos oficiales que ha disputado este curso).

Aunque su contrato expira en 2018 y la renovación aún está lejos de ser cerrada, lo cierto es que habrá que ver si el Real Madrid se atreve a apostar por un jugador que ya ha entrado en la última fase de su carrera y que recientemente mostró su deseo de permanecer en tierras napolitanas al rechazar una suculenta oferta del fútbol chino. «El dinero que me ofrecían era tanto que me tomé un día para pensarlo y después lo rechacé. Era una fortuna que hacía ricos a mis hijos y a mis nietos. Pero no todo es dinero. Me encanta la cultura asiática pero para el fútbol hubiera sido una experiencia complicada», explicó.