«Me parece inevitable. Este club es muy importante para él. La propuesta de Madrid fue más interesante para el Mónaco. Me dijo: Vadim, en el fondo de mí, siento que es demasiado temprano, solo jugué un año en mi país, soy parisino, no quiero salir de mi país así. Quiero convertirme en un gran jugador aquí. El Real Madrid, esperará. Toda una prueba de inteligencia por su parte». En estas últimas horas, el vicepresidente del AS Mónaco, Vadim Vasilyev, ha reconocido que, antes de cerrar su traspaso al París Saint-Germain, el delantero galo Kylian Mbappé ya le confesó que su fin último era el de terminar jugando en un equipo muy distinto, el Real Madrid.

Tres años después de aquel traspaso, el sueño del punta francés podría convertirse en realidad. Ésa es, al menos, la sensación que se desprende de las numerosas noticias que a lo largo de estas últimas semanas vienen publicando los medios que siguen la actualidad del combinado blanco. En todas ellas se deja claro que los de Chamartín lanzarán una firme y decidida ofensiva para hacerse con sus servicios durante el próximo verano.

Aunque el PSG opondrá una firme resistencia, los de Concha Espina son optimistas. De hecho, una información que hoy filtra OK Diario reconoce que la directiva ya tiene decidido que dorsal asignará al atacante. Será el 10, número que actualmente porta un Luka Modric al que la entidad pretende dar salida a lo largo del futuro mercado estival. «En el Madrid consideran que no es un solo un movimiento clave de puertas para adentro, sino también de cara al carácter competitivo que generará ante Leo Messi, el otro 10 de LaLiga», explica.

Ya que el final del curso aún queda lejos, el primer objetivo del Real Madrid será lograr que Mbappé no renueve su contrato con la entidad parisina. De ese modo, sus mandatarios podrán negociar con algo más de facilidad el fichaje de un jugador que, por cierto, resulta especialmente atractivo para su técnico. «Yo estoy enamorado de Mbappé desde hace tiempo», reconoció recientemente Zinedine Zidane.