Hasta que el Inter de Milán deposite los 35 M€ del pago de la cláusula de rescisión del futbolista, el conjunto valencianista seguirá pensando en el luso como jugador propio que estará disponible para competir durante la próxima temporada. Aunque realistas con la dificultad que esto representa, más si cabe una vez que el portugués se ha ganado el puesto de titular en las filas neroazzurras, desde el club aún creen en la posibilidad de que los italianos no ejerzan la opción de compra que se estipuló en el contrato.

De hecho, y aunque esto ocurriera, el Valencia está en una posición más que cómoda, como así lo señala El Desmarque. Pase lo que pase, la entidad de Mestalla ganará en la ecuación. Si se marcha, la cantidad ingresada repercutirá positivamente en las cuentas y permitirá al club afrontar refuerzos; si se queda, Marcelino García Toral podría tener directamente en su plantilla al sustituto de su compatriota, Gonçalo Guedes, de cuyo futuro solo se sabe con certeza que regresará al PSG el 30 de junio y una vez allí, Al-Khelaïfi, en el papel de Dios, proveerá.

No obstante, el cuadro valencianista no puede ocultar su interés en contar con los servicios de Joao Cancelo para la 18/19. Marcelino acabó encantado con las prestaciones del luso en banda. Su dribbling, velocidad y centro encandilaron al asturiano que tuvo que dejarlo marchar con el fin de traer a la que posiblemente sea la mejor incorporación estival del club, Geoffrey Kondogbia.

En Milán, Luciano Spalletti se ha volcado con el futbolista, habiendo disputado como titular 9 de los últimos 10 encuentros de la Serie A, y ya se hizo público su interés en firmar al jugador antes del 30 de junio, cuando expire la opción. El Valencia confiará hasta el último momento en retener a Cancelo, manteniéndole como principal candidato para la banda en cualquiera de sus funciones, aunque no especula solo esta posibilidad y mantiene informes activos sobre diferentes intereses para su demarcación.