En el FC Barcelona hay excedente de jugadores. La línea de centrocampistas está ampliamente poblada para un equipo que, por norma general, juega con tres delanteros. Y no tres delanteros normales, sino con Neymar, Luis Suárez y Leo Messi, tres jugadores que ni el más atrevido osaría dejar en el banquillo. Eso supone que, de manera habitual, en el centro del campo también se juegue con tres centrocampistas. El Barcelona tiene diez de ellos en nómina y tiene que descongestionar esa zona del campo.

Esa es la idea del club y la de Ernesto Valverde. Hay varios jugadores que no abandonarían bajo ningún concepto la disciplina culé. Sergio Busquets, Sergi Roberto, André Gomes, Javier Mascherano, Andrés Iniesta e Iván Rakitic se quedarán. Busquets es el pilar fundamental de este equipo y el Barcelona lo sabe, por lo que no le dejarán escapar. La polivalencia de Sergi Roberto y Javier Mascherano les convierte en jugadores indispensables en el plan de Valverde. André Gomes también cuenta con la confianza del técnico extremeño y el conjunto culé ha rechazado ofertas importantes por él. Iniesta es el capitán, le queda un año de contrato y ya negocian por su renovación. El único de estos que podría salir sería Rakitic, pero solo si llega una oferta económica irrechazable.

Los jugadores a los que se les habría colgado el cartel de transferibles serían Arda Turan y Denis Suárez. Ambos jugadores han protagonizado una temporada irregular y sin ofrecer soluciones en los momentos más delicados. La situación de Rafinha depende de su recuperación y del entrenador, quien le sigue de cerca. Por último, Aleñá ha renovado, pero tampoco será jugador a tiempo completo del primer equipo, ya que alternará sus participaciones con el filial.

A todo esto hay que añadirle que el Barcelona y Ernesto Valverde quieren firmar, al menos, a un centrocampista más. Buscan un perfil inexistente en la plantilla que además consideran más que necesario. Suenan los ya conocidos Marco Verratti y Paulinho. Si llegan ambos, el número de centrocampistas ascendería a cifras insostenibles y el conjunto culé tendría que ponerse manos a la obra para aliviar dicha zona del campo.