En el FC Barcelona son conscientes de que todo tiene un final. Dentro de unos años, el rendimiento de unos jugadores que han marcado una época comenzará a decaer. Futbolistas como Jordi Alba, Sergio Busquets, Luis Suárez y el mismo Leo Messi necesitan refugiarse bajo la calidad y ganas de competir de prósperos talentos con hambre de títulos. Para reforzar una plantilla, no hay nada mejor que permitir a todos sus componentes el lujo de la titularidad… y del descanso.

La Messidependencia hasta ahora ha sido clara. El argentino ha sido hasta el momento la piedra angular de todo lo que sucedía en los partidos que el equipo blaugrana ha disputado. Bien es cierto que en muchas e incontables ocasiones ha funcionado la confianza ciega en el 10 (así ha sido en la remontada en Nervión o en las innumerables faltas que parecen ser como penaltis para Leo), pero la pólvora al final termina por explotar. Messi no puede con todo, se vio en Anfield y en la final de Copa del Rey en el Villamarín.

La directiva, conocedora de ello, según informa Marca, se ha puesto ya manos a la obra para amoldar un equipo de jóvenes promesas que tengan capacidad para ser codiciosos y muestren efusivas ganas de triunfar. Frenkie de Jong, tras su más que destacada Champions League con el Ajax, ha sido el primer refuerzo con la intención de reforzar un centro del campo que parecía cojear en ocasiones. La esencia Barça está asegurada.

Ahora, con la más que posible llegada de Antoine Griezmann y su afán por destacar y triunfar, Messi podría llegar a disfrutar de una presión menor con respecto a todo lo que suceda en el equipo. 51 goles no se pueden meter todos los años. Hay que dejar algo para los que lleguen. Las declaraciones del presidente del París Saint-Germain, Nasser Al-Khelaïfi, poniendo a Neymar Jr en el mercado, ha despertado el interés de nuevo del Barcelona para hacerse con sus servicios. Siendo así, la posibilidad de rehacer un tridente demoledor en can Barça es más que factible.

Se pone en marcha de esta manera un ilusionante proyecto para poder hacerse con la tan querida Champions que Messi prometió traer de vuelta a la afición. No sólo se busca triunfar en Europa, también se piensa en la construcción de un nuevo equipo orientado a futuras temporadas; hay que dar por hecho que el Barça que conocíamos hasta el momento, poco a poco, irá desapareciendo. Se piensa (y se insiste) para ello, en fichajes como Matthijs De Ligt (Ajax), André Onana (Ajax) o Pau López (Real Betis). Todo sea por el Barça del futuro, quien debe ponerse manos a la obra para no perder la pista a un Real Madrid que hace tiempo mira al futuro con respecto a los fichajes.