«No quiero hablar de proceso de aprendizaje. En las dos últimas semanas las cosas han ido mucho mejor. Al principio empecé un poco plano, jugando un poco más avanzado y, por supuesto, aprendes de eso. En Barcelona todo es mucho más grande, centras la atención de todo el mundo. Te das cuenta cuando llegas a otro aeropuerto donde hay miles de aficionados esperándonos. Por la ciudad aún puedo pasear poniéndome un sombrero. Me tengo que sacar alguna foto, pero es una cosa normal».

Así hablaba recientemente Frenkie De Jong de sus primeros pasos en un FC Barcelona donde fue uno de los grandes fichajes del verano, aunque cerrado en su caso en invierno. El centrocampista de 22 años fue una apuesta contundente del cuadro culé para perpetuar su estilo y dar al centro del campo una pieza básica que se demandaba desde hacía mucho tiempo.

Un jugador que deslumbró en el Ajax de Amsterdam y a quien desde el principio se le dieron galones de estrella, conscientes en la ciudad condal de que su concurso resultaba clave para los proyectos del futuro. Pero que hasta ahora no terminaba de resultar determinante con sus actuaciones.

Al fin parece que ha terminado ese proceso de adaptación, porque el encuentro de este sábado en casa del Eibar ha sido sensacional. Todo un recital de despliegue físico, de ida y vuelta jugando con libertad aunque perfilado a banda derecha como interior. Con Sergio Busquets guardando las espaldas, el holandés se ha asomado en muchas ocasiones al área rival, ocupando los espacios que dejaba Messi cuando caía al centro.

Siempre atento para dar la mejor salida de balón posible, asociándose con todos a las mil maravillas, y por supuesto trabajando el doble por la permisividad que tiene el argentino para apenas defender, apoyando siempre a su lateral en esas tareas. Un jugador que además tiene criterio para jugar el balón con sentido, lee bien los encuentros y ayuda a que el juego pueda ser más profundo y vertical. Y todo ello en un campo complicado y con menos espacios de los que por ejemplo puede encontrar en el Camp Nou.