Ariedo Braida, nuevo director deportivo internacional del FC Barcelona, se enfrenta a una semana cargada de trabajo. Según explica Sport, el italiano viajará mañana mismo a tierras italianas para presenciar el partido de Champions League que medirá a Juventus y Borussia Dortmund, un compromiso en el que participarán dos jugadores anhelados por la entidad: el centrocampista Paul Pogba y el atacante Marco Reus.

A día de hoy, ambos fichajes se antojan casi utópicos, y no sólo por el hecho de que sobre el cuadro catalán siga pesando la sanción de la FIFA (no podrá fichar hasta enero de 2016), especialmente porque sus respectivos clubes de origen no tienen intención alguna de abrirles las puertas. Al galo, los bianconeri le han tasado en cerca de 100 M€; mientras que el germano acaba de ampliar su compromiso con la entidad teutona.

Pero la labor de Braida, que al menos podrá ampliar los informes sobre este par de futbolistas, no terminará aquí. El jueves, el dirigente partirá hacia Milan, donde tiene previsto asistir al choque entre Inter de Milán y Celtic de Glasgow, correspondiente a la Europa League. Aunque el rotativo no ofrece ningún nombre, el argentino Mauro Icardi, autor de 18 goles esta temporada, se antoja como el jugador más deseable de ambas formaciones.