Tras un verano decepcionante en el mercado, el FC Barcelona afronta ahora un otoño lleno de incertidumbres donde se tiene que notar la labor de Ernesto Valverde. Tendrá que tener enchufado a todo el equipo, dar con un buen sistema de juego, potenciar la calidad de Lionel Messi y sobre todo hacer que su club gane confianza poco a poco.

Casi nada. El martes se mide a la Juventus de Turín en Liga de Campeones, un partido importante por el momento en el que llega y porque puede marcar muchas cosas en esta temporada. Y lo hace con este sabor amargo que ha dejado el periodo de traspasos y la clara división entre vestuario y plantilla que es más que evidente.

No llegaron ni Verratti, ni Jean-Michaël Seri, Ángel Di María o Philippe Coutinho. Por eso el Txingurri tendrá que echar mano de lo que tiene y es una gran oportunidad para que los canteranos den un paso al frente. En el partido de hace dos semanas en Vitoria, ya demostró el entrenador que quiere confiar en los jugadores de la casa para que saquen su proyecto adelante.

Gerard Deulofeu, Aleix Vidal o Sergi Roberto deben tener un papel importante en este sentido. Como también se espera mucho de Rafinha cuando regrese a los terrenos de juego. A excepción de Roberto, el resto de jugadores no ha llegado a cumplir por ahora con las expectativas y tienen una gran oportunidad este otoño.

También puede ser una buena oportunidad de mirar al filial para Valverde, donde hay futbolistas como el recién renovado Carles Aleñá. Ya en los tiempos de sequía de principios de siglo XXI en el FC Barcelona despuntaron jugadores como Xavi, Puyol, Iniesta o Valdés que terminaron siendo claves años después. ¿Sucederá ahora lo mismo?