El fútbol va a una velocidad tan alta que a veces, cuando echamos la vista atrás, parece que han pasado siglos desde cierto acontecimiento o situación que en realidad no está tan lejano. Lo vemos por ejemplo en el caso de Gerard Deulofeu, que solamente tiene 23 años pero se lleva ya mucho tiempo hablando de él.

Era la gran promesa de La masía, el jugador elegido para suplir a Lionel Messi, pero podemos decir que en parte defraudó al no alcanzar el primer equipo tras brillantes actuaciones en el filial. Sus cesiones no han dado el resultado esperado hasta hace unos meses, que comenzó a brillar en el AC Milan y llegó a la Selección Española absoluta.

Entonces ya era propiedad del Everton pero el FC Barcelona lo recompraba en verano, si bien las intenciones de Ernesto Valverde para con él eran una incógnita por la presencia de la MSN, que le cerraba las puertas como había sucedido anteriormente con estos u otros delanteros diferentes.

Pero de repente, Neymar ya no está y en el trofeo Joan Gamper fue titular. Veremos si lo es en la Supercopa ante el Real Madrid, pero desde luego papeletas para ello tiene unas cuantas por lo visto el pasado lunes, si bien el rival era claramente inferior a los azulgranas.

A su favor tiene ser un extremo puro, desequilibrante, que conoce el puesto, que además ha caído en gracia a su entrenador y que sabrá entenderse con Lionel Messi en el campo. Es la oportunidad con la que soñaba desde niño, y si la aprovecha sabe que tendrá muchas papeletas para poder asentarse en un puesto que ahora busca nuevo duelo.