Si hay un jugador del FC Barcelona al que le ha cambiado la vida la llegada de Ernesto Valverde, al menos por el momento, es Aleix Vidal. Porque ha pasado de ser olvidado reiteradamente por Luis Enrique a asentarse como titular en la pretemporada con el Txingurri, que lo alineó de inicio el lunes en el Gamper.

En ese partido vimos al que presumiblemente puede ser el once inicial del cuadro culé. Y por ahora el canterano parte con ventaja por delante de Nelson Semedo, recién llegado del Benfica. Además ha completado buenos partidos en la banda derecha gracias a su velocidad, implicación defensiva y las posibilidades que ofrece en la banda derecha, donde constantemente está apoyando en las jugadas de ataque.

A sus 27 años, en su tercera temporada, parece que por fin tendrá la oportunidad que tanto tiempo llevaba esperando, para asentarse en uno de los pocos puestos de la plantilla que parecen no tener dueño. Y es que la temporada pasada el lateral fue para Sergi Roberto, que no terminó de convencer y de quien se esperan más cosas en el centro del campo.

Todo ello después de un curso que fue nefasto para el ex del Sevilla, que no contaba para Luis Enrique en la primera parte de la temporada, estando siempre ausente de forma misteriosa en las convocatorias. Cuando empezó a aparecer sufrió una inoportuna lesión con la que se perdió la parte final del curso. Por eso es ahora o nunca para él, y esta Supercopa ante el Real Madrid quizás su último tren.