El FC Barcelona sigue inmerso en esta crisis que se ha desatado desde la derrota ante el Atlético de Madrid pero que se venía barruntando desde hace semanas y meses. Ernesto Valverde es el gran damnificado, y mientras tanto se conocía este sábado que Luis Suárez deberá parar ahora varias semanas.

La evolución de su operación marcará su regreso pese a los plazos estipulados, el problema es que llega en el peor momento imposible para el club. Porque es uno de los grandes referentes ofensivos, sostén ineludible de Lionel Messi en ataque y encargado de fabricar muchos goles cada campaña que dan puntos a los suyos.

Ahora que no estará, se habla mucho de las opciones del Txingurri, que podría dar paso a 4 centrocampistas para algunos duelos, o más protagonismo a Ansu Fati porque Ousmane Dembélé sigue de baja. Además se debate la posibilidad de fichar otro delantero centro en el mercado invernal.

Pero también está Antoine Griezmann. Autor de 1 gol en la Supercopa de España, suma 9 en 25 encuentros y daba la sensación por momentos de que el tridente comenzaba a encajar. Ahora deberá cambiar de nuevo su rol y asumir parte de las funciones del uruguayo. Si lo consigue habrá convencido su fichaje, pero si no las dudas aumentarán…