Localizar un suplente de garantías para Jordi Alba. Ése es uno de los retos que aún tiene pendientes el FC Barcelona. Los azulgranas ya constataron el pasado curso que la acumulación de partidos puede pasar factura al zaguero catalán y están decididos a incorporar un nuevo lateral zurdo que soporte el banquillo, pero que sea capaz de rendir a un buen nivel cuando salte al terreno de juego.

En principio, uno de los jugadores que contaba con más opciones de desempeñar ese rol era Filipe Luis. El brasileño reúne varias características interesantes, como la experiencia acumulada, su deseo de recalar en el Camp Nou a toda costa o el hecho de no implicar coste alguno (el 30 de junio expiró su compromiso con el Atlético de Madrid), pero lo cierto es que su candidatura ha sido finalmente descartada.

Según cuenta Mundo Deportivo, el hecho de que el jugador vaya a cumplir 34 años el próximo mes de agosto ha resultado determinante para que la directiva rechace la posibilidad de incorporarle a sus filas. «Su edad, a la postre, parecía un parche para un año. Pan para hoy, hambre para mañana», explica el diario.

Por tanto, a día de hoy parece claro que los catalanes apostarán por un carrilero que además del talento oportuno tenga por delante un todavía amplio margen de progresión. El problema es que, como bien puntualiza el rotativo, todos los perfiles que se barajan implican el pago de cantidades económicas muy importantes. Asunto a seguir.