El pasado miércoles, el director deportivo del FC Barcelona, Robert Fernández, se desplazó a tierras lusas junto a su mano derecha, Urbano Ortega, para presenciar el choque amistoso que medía a las selecciones de Portugal y Estonia. Su objetivo, espiar a tres jugadores del cuadro luso.

Según explica Mundo Deportivo, el dirigente azulgrana no perdió de vista la actuación de Cedric Soares (24 años), un lateral diestro que ya el pasado curso se paseó por la agenda culé y que ahora vuelve a coger fuerza tras la marcha de Dani Alves. El carrilero, que disputó 45 minutos del choque internacional, milita actualmente el Southampton, una escuadra que se hizo con sus servicios hace justo un año tras abonar unos 5 M€ al Sporting de Portugal.

Igualmente, el directivo también vigiló a Raphaël Guerreiro (22 años). El jugador del Lorient es uno de los laterales zurdos más cotizados del panorama europeo y podría encajar como un guante en ese rol de recambio de Jordi Alba que desea cubrir el cuerpo técnico. Eso sí, tanto Arsenal como Borussia Dortmund pelean con fuerza para cerrar su fichaje.

Completa el trío de jugadores espiados el centrocampista André Gomes (22 años). Aunque reforzar la medular no es una de las prioridades del club para el presente mercado estival, Fernández tomó buena nota del rendimiento de un jugador que ha ofrecido un buen nivel con el Valencia a lo largo del curso y que podría resultar apetecible si no se logra encontrar un cuarto delantero de garantías. En ese caso, Rafinha o Arda Turan adelantarían su posición y dejarían hueco para el luso en la parcela ancha.