Después de un comienzo de temporada para la esperanza con 6 victorias en las 11 primeras jornadas, muchas eran las voces que señalaban al Getafe como uno de los candidatos para disputar la próxima edición de Europa League. Sin embargo, desde 0-2 frente al Villarreal el 31 de octubre, los azulones tan solo fueron capaces de vencer en 2 de los siguientes 22 encuentros de Liga (14 derrotas, 6 empates).

Esta terrible racha de resultados amenazó muy seriamente el futuro del club, pues todo apuntaba a un descenso a Segunda División. Sin embargo, el cuadro entrenado desde el 10 de marzo por Cosmin Contra ha dado un paso al frente en las últimas cinco jornadas de Liga y el pasado domingo certificó su permanencia en la máxima categoría una temporada más.

Entre los grandes protagonistas de esta reacción se encuentra Júlio César (27 años). El portero, llegado a la capital de España desde el Benfica en marzo debido a la lesión de Miguel Ángel Moyá que se hizo con la titularidad frente al Levante (jornada 34) y ya no abandonó la portería. En contacto con Fichajes.com, el brasileño reconoció la influencia del técnico Cosmin Contra: «Finalmente logró lo que quería de nosotros: jugar con más intensidad, tener más el balón, más confianza… En los últimos cinco partidos hemos conectado aún más con él y con lo que quería y esto ha sido también fundamental».

También a nivel personal: «Tengo mucho que agradecerle, porque ha confiando en mi trabajo y me colocó en un momento clave y muy difícil cuando solo faltaban cinco partidos. Esto se ha transmitido en el campo. Por eso, él me ha ayudado mucho. También tengo mucho que agradecer a Emilio López, el preparador de porteros, que me ha ayudado mucho. Hemos trabajado muy bien y he crecido mucho desde que empecé a jugar hasta el final de temporada».

Invictos para la salvación

Invicto en los cinco partidos que ha disputado (empate frente a Levante y FC Barcelona y victorias ante Málaga, Sevilla y Rayo Vallecano), el brasileño únicamente ha recibido 3 tantos y ha dejado algunas actuaciones más que notables. Ante esta situación, y como ya comentábamos hace apenas unos días, el Getafe ya valora el renovar su contrato. El jugador, por su parte, se muestra tremendamente contento en Madrid, destacando que «La ciudad me ha acogido muy bien. Ya la conocía de haber venido de vacaciones alguna vez con mi mujer cuando jugaba en el Benfica y tanto a mí como a ella nos gusta mucho. Es un sitio encantador con lugares muy bonitos. Además, aquí he vivido cosas muy intensas en muy poco tiempo».

Su paso por la capital desde el punto de vista deportivo también ha sido más que notable. «Ha sido espectacular. Llegué hace dos meses, empecé a jugar hace un mes y pocos días y han sido cinco partidos muy buenos. No sólo a nivel personal, sino de todo el equipo. Hemos trabajado muy bien y yo personalmente cogí confianza y pude ayudar. Defensivamente hemos estado muy bien encajando únicamente tres goles en este tiempo pese a que han sido partidos muy difíciles», reconoció.

A la hora de elegir un momento clave para la salvación azulona lo tiene claro: «Todos los partidos han sido fundamentales, pero el del Barcelona fue clave. Veníamos de ganar al Málaga (1-0) y nos enfrentábamos a un partido muy difícil con un Barcelona que se jugaba la Liga. Nosotros sabíamos que puntuar era clave para seguir luchando por la salvación. Después de todo el trabajo que hicimos, el gol de Lafita nos dio aún más confianza para lograr nuestro objetivo».

El ex jugador del Granada puso la guinda a su sensacional final de temporada con una parada ante el Rayo Vallecano que pudo significar la permanencia. Fue en el minuto 90, cuando repelió de una forma espectacular un remate de cabeza de Galeano en la jugada previa al penalti con el que Ciprian Marica puso el 1-2 en el marcador. A la hora de definir que significó la jugada, el brasileño desveló que «Fue una acción que me dejó muy contento. Y luego viéndola por televisión aún más. En el campo todo es tan rápido que haces la parada y no te acuerdas mucho. Pero después la ves y te hace feliz porque pude ayudar al equipo en un momento en que me necesitaba. Estábamos en el minuto 90 y creo que si hubiéramos encajado el gol era muy difícil el haber empatado. Y con el 2-1 estábamos descendidos. Luego mis compañeros lo hicieron muy bien en la contra y hemos logrado el 1-2».

Consultado sobre si pasó por su cabeza lo que sucedió hace dos años cuando defendía los colores del Granada y Tamudo marcó el tanto de la salvación del Rayo Vallecano, el ex del Benfica espetó: «Son cosas que pasan, pero que ya han quedado atrás. Hace dos años perdimos pero también nos salvamos. Y ahora salí aún más contento, porque además de salvarnos ganamos en un campo difícil donde la gente aprieta mucho, la grada está muy cerca y no es nada fácil».

Ahora, una vez finalizada la temporada llega el momento de pensar en el futuro, si bien el portero es cristalino en su opinión: «Si pudiera seguir en el Getafe me encantaría, pero hay que ver qué sucede. Mi contrato es hasta el 30 de junio, pero yo he sido muy feliz aquí y veremos lo qué pasa con el futuro».