El Real Madrid ha fichado un diamante en bruto con Takefusa Kubo. El internacional japonés llegado hace apenas unos meses a la escuadra de Chamartín ha aprovechado la pocas oportunidades de las que ha dispuesto a las órdenes de Zinedine Zidane durante la pretemporada para demostrar su calidad. Así, el jugador nipón ha convencido a propios y extraños hasta provocar que muchos aficionados demanden su presencia en el primer equipo.

Sin embargo, con el cupo de extracomunitarios cubierto, desde el Real Madrid tienen otros planes para el futbolista. En un principio pasaban por que formara parte del Real Madrid Castilla de Raúl González, si bien su nivel hace desaconsejable actuar en Segunda División B. Y es precisamente ahí donde ha aparecido el Real Valladolid.

El cuadro de Pucela vería con muy buenos ojos la posibilidad de cerrar su incorporación como cedido y ofrecerle la oportunidad de mostrar su valía en Primera División. Esto haría mucho más sencilla su adaptación antes de poder jugar en el propio Real Madrid el curso que viene. Esa situación choca con los planes del propio jugador y su entorno.

Así, desde el entorno de Kubo se ve con mejores ojos que el jugador entrene con el primer equipo durante la semana y actúe en el filial los fines de semana. Ante esta situación, y mientras Ronaldo le sigue esperando en Valladolid, todo ha quedado frenado durante unos días a la espera de la decisión definitiva.