Desde hace años, el fútbol se ha tornado en un deporte donde la paciencia es una materia prima bien escasa dentro de la directiva de los clubes y en cuanto un proyecto encara cierto trayecto derrotero, se aboga por dar un bandazo tirando del cambio más sencillo; el entrenador. Una profesión donde no hay calma y donde impera la ley del resultado, así como también la de las sensaciones, donde no contar con un estilo definido también puede ser motivo de cese.

En la presente temporada en la Liga, hasta 10 cambios de técnico han tenido lugar en Primera División (sin contar sustitutos temporales). En concreto, Manolo Márquez y Pako Ayestarán en la UD Las Palmas, Pepe Mel y Cristobal Parrado en el Deportivo de La Coruña, Luis Zubeldia y Gianni de Biasi para el Deportivo Alavés, Fran Escribá en Villarreal, Eduardo Berizzo en Sevilla, Michel en Málaga y Juan Ramón López Muñiz en Levante. Una demostración donde casos como el de la reiterada apuesta por ’Cuco’ Ziganda (Athletic Club), con mala trayectoria y continuidad, son escasos.

Con este antecedente, y ante una previsible futura clasificación en Liga, se han determinado que hasta 13 banquillos podrían volver a cambiar de técnico de los actuales 20 equipos que componen el campeonato, donde solo no habría dudas en los proyectos de FC Barcelona, Atlético de Madrid, Valencia, Girona, Real Betis, Getafe y Levante, primando este último siempre que los granotas consigan la salvación con Paco López. El resto, aún preservarían dudas respecto al cargo y procederemos a desglosar los motivos que animan a creer en esta circunstancia:

Los casos concretos

Empezando por la parte alta de la tabla, la figura de Zinedine Zidane ha sido muy cuestionada tanto desde la afición como de la prensa. Su persona se ha desgastado debido a la pobre actuación del equipo blanco hasta el momento, quedando solo la UEFA Champions League como opción a título y bote salvavidas para el francés por mucho que los futbolistas le respalden públicamente. También en puesto de Europa, Sevilla y Villarreal guardan reticencias con sus respectivos entrenadores, donde la clasificación en UCL ha fortalecido a Vincenzo Montella en el cargo mientras que los bandazos del ’Submarino’ siguen reflejando una falta de identidad clara en los de Javi Calleja, cuya continuidad podría depender en su mayoría de la consecución o no de mantenerse en el 6º o 5º puesto.

Para Eibar, Leganés, Real Sociedad y Athletic Club, los proyectos de sus actuales técnicos caducarán por distintas razones. Mientras que en los dos primeros, tanto Mendilibar como Asier Garitano apuntarían a encabezar una ambición mayor en su futuro, Ziganda y Eusebio agotarían mandato al frente del banquillo para dejar paso a un futuro mejor que levante a ambas entidades del País Vasco, cuya temporada ha estado muy lejos de lograr los objetivos marcados al inicio de la misma.

Para Celta, Alavés y Espanyol se mantiene una incógnita sobre qué depararán. Para los celestes, primará la consecución de los de Unzué de una plaza para Europa League, mientras que en el Espanyol se difiere entre dar o no vida al último año de contrato de Quique Sánchez Flores tras una campaña vagando sin vida por la tabla. En el caso del Alavés, la llegada de Abelardo fue el bálsamo que esperaban y desearían contar con él para la 18/19, pero de momento no ha querido cerrar su futuro con los albiazules.

Por último, los banquillos de UD Las Palmas, Deportivo de La Coruña y Málaga van ligados de la mano de su situación, suponiendo el descenso un cambio total en la estructura. De hecho, en el conjunto gallego se especula con que la destitución de Clarence Seedorf podría producirse si en el choque del fin de semana en Riazor frente a los canarios, su equipo cae derrotado.