Celta de Vigo 1 - Real Madrid 3

El Real Madrid saltó a Balaídos con un once inicial sin ninguna novedad respecto a la campaña pasada, ya que Eden Hazard estará lejos de los terrenos de juego durante las 3 próximas semanas. Con Gareth Bale y Vinícius acompañando a Karim Benzema en la parcela ofensiva, el conjunto comandado por Zinedine Zidane trataría de aprovechar la derrota del FC Barcelona en San Mamés.

No arrancaría mal la contienda el cuadro merengue, ya que Benzema perforaría el fondo de las mallas de la meta celeste después de una gran asistencia de Bale desde el flanco zurdo. La parroquia local reclamaba una posible falta sobre el ’Toro’ Fernández, pero dio la sensación que no hubo nada punible. A continuación, el de Cardiff puso a prueba a Rubén Blanco, que atajó el cuero sin problemas. El Celta de Vigo buscaría la réplica a la media hora de juego, pero el envío de Aspas hacia el ’Toro’ sería repelido de manera providencial por Raphaël Varane.

Minutos más tarde, sería Luka Modrić quien obligaría nuevamente a intervenir a Rubén, que realizó una intervención realmente meritoria para enviar el lanzamiento del croata a saque de esquina. Casemiro también buscaría sorprender al cancerbero de Mos, quien se encontraba perfectamente colocado para blocar el esférico en 2 tiempos. Bale dispondría de una ocasión magnífica, previa asistencia de Benzema, pero el arquero del Celta volvería a responder a las mil maravillas bajo palos.

La polémica estaría servida justo antes del descanso, momento en el que Álvaro Odriozola perdería el cuero en una zona muy comprometida de la zaga blanca. El balón fue a parar a las botas de Iago Aspas, pero el de Moaña estaba ligeramente adelantado, por lo que el posterior tanto de Brais Méndez sería anulado en cuanto el colegiado revisó la acción en el VAR. Nada más arrancar el segundo acto, Marcelo percutió a las mil maravillas por el extremo zurdo, aunque el remate de Benzema se marchó desviado.

Aspas gozaría de una oportunidad de oro para devolver la paridad al electrónico, si bien es cierto que Thibaut Courtois aguantó estoicamente en el mano a mano con el ’10’ de los vigueses. Denis Suárez se zafaría poco después de la incesante presión de su oponente, filtrando el cuero a ’El príncipe de las Bateas’, que habilitó a Brais Méndez. No obstante, el chut del canterano del Celta fue salvado por Casemiro prácticamente en boca de gol.

La tesitura del encuentro cambiaría de manera radical en el minuto 55, instante en el que el árbitro, tras consultar en el VAR, consideró que la entrada de Modrić sobre Denis fue desmesurada. Por tanto, el actual Balón de Oro vería la cartulina roja directa, dejando en inferioridad numérica al Real Madrid. Poco tardaría el cuadro dirigido por Fran Escribá en intentar beneficiarse de esta situación, pero Courtois realizaría un auténtico paradón para impedir la diana de Néstor Araujo.

Benzema volvería a demostrar su poderío aéreo con un certero testarazo, aunque Rubén reaccionaría a tiempo para repeler el peligro de su área. Acto seguido, previa triangulación colectiva de varios integrantes del Real Madrid, finalizaría con una auténtica obra de arte que sería ejecutada por Toni Kroos. El alemán recibió el cuero en la frontal del área, escorado en la parte izquierda del ataque merengue, zona en la que armó un misil tierra-aire ante el que nada pudo hacer Rubén (0-2).

El Celta de Vigo haría todo lo posible para revertir la situación, especialmente por disponer de un jugador más en el campo. Aun así, el cuadro merengue estuvo muy bien plantado en todo momento, por lo que tampoco daría muchas concesiones a la entidad de Balaídos. Sin embargo, Aspas tendría una ocasión para recortar diferencias en el luminoso, pero su golpeo se marchó desviado por poco. De todos modos, el Real Madrid ampliaría su renta en el envite gracias a un movimiento de fantasía de Benzema, que dejó completamente desmarcado a Lucas Vázquez para que el de Curtis batiera a Rubén y pusiese el 0-3 en el marcador.

Los gallegos conseguirían maquillar el resultado, concretamente en el minuto 90, mediante una diana materializada por Iker Losada. El juvenil del Celta, que apenas llevaba un minuto y medio en el terreno de juego, superó a Courtois para situar el 1-3 que, a la postre, sería definitivo. Y poco más daría de sí el partido. Triunfo trabajado de los visitantes en Balaídos, pese a lo reflejado por el luminoso, que recuperan confianza tras una pretemporada más que discreta.