El primer verano de la era post-Monchi en el Sevilla está siendo más agitado y movido de lo que se esperaba. Y no tanto por el cambio del entrenador que se barruntaba desde hace meses. Eduardo Berizzo ha tomado las riendas del club pero paralelamente se han cerrado más operaciones de las esperadas.

De todas ellas, la salida de Vitolo ha sido quizás la única que no entraba en los planes por la manera en que se ha producido y los acontecimientos de la última semana. Pero junto al canario, han sido ya otros pilares de esta escuadra los que han dicho adiós al Ramón Sánchez Pizjuán.

Adil Rami o Vicente Iborra han sido sin duda dos de esas otras ventas destacadas, pues eran jugadores clave en los últimos años. Mientras, han llegado Éver Banega, Guido Pizarro, Sébastien Corchia y Luis Muriel. De todos ellos, solamente el primero es conocido en el conjunto de Nervión. Menos dudas despierta un Nolito que indudablemente será un buen puntal para el ataque. El resto son apuestas que vienen con buenas recomendaciones, pero cuyo rendimiento está por demostrarse todavía. En cualquier caso, es una estrategia que por ahora permite un saldo positivo en lo económico, pero que añade incertidumbre de cara al nuevo proyecto. La primera prueba de fuego será la previa de la Champions League en agosto.