A estas alturas, el FC Barcelona apenas ha completado una de las muchas salidas que tiene en mente, la de Gerard Deulofeu al Watford. Aunque los azulgranas quieren deshacerse de un buen número de futbolistas que no entran en los planes de Ernesto Valverde, lo cierto es que las respectivas negociaciones no terminan de avanzar por el camino correcto.

El caso más significativo es, sin duda, el de Yerry Mina. El colombiano, que fue reclutado el pasado mes de enero, no tiene sitio en el actual plantel y la directiva necesita darle salida tanto para hacer hueco a Clément Lenglet como para liberar la plaza de extracomunitario que pretende otorgar al brasileño Arthur. Fenerbahçe y Borussia Dortmund figuran como principales pretendientes de un jugador al que una buena actuación en el Mundial podría resultar decisiva para aclarar su futuro.

Tal y como añade Mundo Deportivo, el Barça también desea abrir la puerta al central Marlon (cuenta con ofertas de West Ham y de otro equipo inglés), el carrilero Aleix Vidal (Sevilla, Nápoles e Inter), el centrocampista André Gomes (AS Mónaco y ahora Valencia) y el delantero Paco Alcácer (Southampton y Fenerbahçe), pero en todos los casos existen factores que complican su salida.

En una situación muy diferente se encuentran Jasper Cillesen y Lucas Digne, jugadores que valoran un cambio de aires, pero a los que el club no quiere dejar partir. En el caso del portero, su salida pasa por el pago de los 60 M€ que figuran en su cláusula de rescisión y en el del lateral zurdo, que maneja propuestas de Juventus y Bayern Múnich, por la llegada de una oferta que resulte muy interesante para la entidad catalana.

Finalmente, los dirigentes deberán aclarar la situación de aquellos jugadores que el pasado curso militaron como cedidos en otros equipos y que, en estos momentos, vuelven a formar parte de la plantilla: el lateral Douglas, los centrocampistas Sergi Samper y Rafinha y el delantero Munir.