Antes de entrar, dejen salir. Ésta es una máxima que se repite con fuerza cada vez que se acerca una nueva edición del mercado de fichajes. Con ella se quiere dejar claro que, en muchas ocasiones, los clubes necesitan aligerar su plantilla antes de acometer nuevas contrataciones.

En esa situación se encuentra ahora mismo el Real Madrid. El conjunto blanco tiene ocupadas las 25 fichas de su primera plantilla (Rodrygo está inscrito como jugador del filial), por lo que para poder reclutar al que es su gran anhelo invernal, el danés Christian Eriksen, deberá antes desprenderse de alguno de los jugadores que no termina de hacerse un hueco en los planes de Zinedine Zidane.

En este sentido, y según cuenta el diario As, son tres los futbolistas que podrían dejar ese espacio libre: los centrocampistas Isco y Brahim Díaz y el delantero Mariano Díaz. El primero no descarta aceptar una cesión a un conjunto que le garantice más minutos y, con ello, impulse sus opciones de disputar la próxima edición de la Eurocopa; mientras que los otros dos también valoran seriamente cambiar de aires para así evitar que un año de sequía condicione su carrera profesional.

Por cierto, quien no termina de ver muy claro el aterrizaje de Eriksen en la Casa Blanca es Florentino Pérez. El presidente entiende que el club ya hizo un sensacional esfuerzo en verano y que ahora es momento de dar minutos y confianza a los nuevos fichajes. Además, el dirigente es partidario de reservar fuerzas hasta verano, para así poder atacar con mayores garantías la contratación de su gran anhelo, el galo Kylian Mbappé (PSG).